Los hermanos Mateo recibieron ayer los primeros premios de Fotografía en la XXVI edición del Concurso de Fotografía taurina organizado por el Club Taurino de Castellón con el patrocinio de la Fundación Dávalos – Fletcher de Castellón. Así, al acto asistieron la Reina de las Fiestas, Estefanía Climent; el gerente de la Fundación Dávalos Fletcher, José Vicente Ramón; la presidenta de La Revolera, Pilar Fernández; el presidente del Club Taurino, Ramón Jiménez, así como socias de la Peña y socios del Club Taurino Los galardones obtenidos han sido el Premio Internacional de Fotografía Taurina a la mejor obra de un autor nacional o extranjero por la obra Afición Taurina, firmada por Manuel Mateo, en la que se ve a unos niños toreando de salón en la plaza turolense de Albarracín. Por su parte, el primer premio de la sección correspondiente a la mejor fotografía de un autor de la  Comunidad Valenciana ha sido para Pedro Mateo, con la imagen titulada Concentración, que refleja a unos toreros es el del patio de cuadrillas de la plaza de toros de Bocairent. Ambos premios están dotados de 600 euros y un pergamino y las obras premiadas y las restantes presentadas a concurso podrán visitarse durante la feria de la Magdalena en la citada Fundación Dávalos – Fletcher. Asimismo, Carmen Ibáñez Luna, de Altura, ha sido la ganadora del Concurso de Cerámica de la Peña Taurina Femenina La Revolera dotado con 1.500 euros y patrocinado por la Fundación Dávalos Fletcher, por su obra Ensabanado.

Impone su Ley, que no es otra que la impenetrabilidad de los cuerpos. Qué manera de pasarse los toros, por aquí, por allá, por acullá. Por donde sea, sin rectificar, sin moverse, en un palmo de terreno.  El peruano encuentra toro en todas partes. Claro, todo eso  llega a los tendidos, Todo eso cala en los espectadores. No es de extrañar que los públicos se rindan. Y que ahora mismo Roca Rey, esté muy bien cotizado y sea un reclamo para abarrotar las plazas. Ayer en el coso de Monleón se puso por primera vez en la feria el ansiado cartel de "No hay billetes". El entradón fue de los que hacen época. Pocas veces en mi vida, y llevo casi 80 años, asistiendo a esta plaza, donde llegué a ver la despedida en Valencia de Marcial Lalanda con una  corrida del Conde la Corte en 1942, se había producido un llenazo como el de ayer. Colas en la calle para acceder al recinto. Colas en los accesos. Gentes sentadas en las escaleras y por doquier. Y no hablemos del palco de la prensa. Overbooking completo. Invitados de lujo.Paquito Esplá, para mi, siempre Paquito,  en honor a su padre al que le vi debutar aquí mismo. Luis Francisco me cuenta detalles del fallecimiento de su madre, acaecido hace un par de meses. Me habla también de que se ocupa totalmente de su padre, aquejado de esa maldita enfermedad llamada de Alhzeimer. "Lo cuido, le doy de comer, bromeo con  él, …