Pese a lo magníficamente que en la Feria de las Novilladas se trata, en todos los aspectos y sentidos, a los novilleros, estos parecen aburridos y sin ambición ni disposición alguna.
Un año más, y son unos cuantos haciéndolo -es el serial más antiguo de cuantos integran el calendario taurino internacional, no se olvide el dato-, la Feria de las Novilladas de Algemesí ha sido el escaparate de la novillería, la ventana desde la que se contempla a lo más destacado y señero de la novillería, el termómetro que señala la salud del futuro de la fiesta. Y este indicador muestra una muy preocupante anemia.
Hay que tener en cuenta que en esta feria se anuncia a los novilleros punteros de la temporada, a los que más han toreado y a los que más triunfos han sumado hasta entonces. Aquí, al no intervenir taurinos profesionales en la confección de los carteles, no hay lugar para intercambios ni componendas, aunque, lógicamente, sí se cuelan diestros que están en los primeros puestos del escalafón gracias a ponedores o caballos más o menos blancos. Torean los que, se supone, por números, son los mejores.
También es señal de identidad de esta feria -y orgullo de sus organizadores- el enfrentar a estos novilleros a ganado de lo mejorcito, y cada año se compran novilladas de las ganaderías más prestigiosas y en forma que, además, suelen seleccionar para Algemesí lo de nota más alta de sus vacadas.
No menos cierto es que este serial es de los pocos -o puede que el único- en el que se trata con dignidad económica a los novilleros, clase acostumbrada a tener que pagar por torear y que aquí se encuentran con una Comisión organizadora que no sólo se ocupa de sus gastos sino que les liquida un dinerito. Algo, para la mayoría de los que aquí torean, inusual y sorprendentemente agradable.
Para completar el cuadro hay que decir que la gente que cada tarde colma esta singular y admirable plaza se vuelca con los de coleta, a los que no cesa de jalear y premia con generosidad y abundancia.
Bien. Pues pese a todos estos condicionantes positivos -si se deja al margen el que se supone que quien quiere triunfar en el toreo debe darlo todo por llegar a su meta-, los resultados artísticos de la semana taurina algemesinense dejan mucho que desear. Y no sólo los artísticos, puesto que es más preocupante la poca motivación y disposición que han mostrado casi todos los participantes en este ciclo.
Novilleros que en vez de parecerlo y salir a comerse al novillo, a dar todo de lo que son capaces y a demostrar su valía y condiciones, se muestran como matadores con muchísimos años de alternativa, aburridos de torear y ricos, como si ya no tuvieran necesidad de demostrar nada y lo tuvieran todo hecho. Novilleros que, para más inri, tienen, muchos de ellos, apoderados de campanillas, que los ponen en casi todas las ferias y plazas de importancia y que, sin embargo, no responden a lo que de ellos se espera sin que pase nada y se les siga dando cancha y todo tipo de facilidades para seguir, como los malos estudiantes, viviendo del cuento.
No es de extrañar, por tanto, que en el escalafón superior sigan figurando diestros veteranos, con muchos años de alternativa y cientos de corridas a sus espaldas, acaparando puestos y sintiéndose tan cómodos y sin nadie que les achuche por detrás, sabedores de que los novilleros que deberían apartarles del camino vienen pidiendo muy tímidamente permiso y sin fuerza alguna.
Otro motivo más de preocupación de cara al futuro de una fiesta a la que se ataca por muchos flancos y que, desde dentro, no encuentra quien la defienda y sí a muchos que tiran piedras contra su propio tejado.
Comentarios
Comentario escrito por - 01/10/2010 lo que pasa es que son muy malo y no se arrima ninguno. Que hay mucho cuento y pocos huevos.
Comentario escrito por Agustin Colomar - 01/10/2010 Aparte de que nadie aprieta en el escalafon, hay que tenr en cuenta que el toro que sale hoy mantiene a mucho veterano, porque es un toro con poca exigencia y se hace un toreo liviano y separado, así puede llegar uno hasta .....
Y no me hablen que hay cogidas, pues si se dan cuenta los de arriba con la excepcion de quien se arrima, son poco cogidos.
Comentario escrito por mulillero - 30/09/2010 Al no haber novilleros con fuerza para inquietar a los matadores del escalafón superior las novilladas con picadores en plazas d 3ª seran mínimas.
Irán los matadores a igual o menor caché que los novilleros.
O se ponen las pilas los novilleros o se acaban las novilladas picadas por no ser ni rentables ni atrayentes para un público que en su mayoria va a un unico festejo o feria de su pueblo.
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