Sevilla erre que erre. Nuevo artículo de Díaz-Manresa
Por Ricardo Díaz-Manresa 18/02/2010
 
EL abono sevillano 2010 se anuncia con otra composición para la polémica. revestido de modernidad. Que se fijen en los de la Aste Nagusia, que son vanguardistas y muy taurinos. Pues no, los maestrantes siguen empeñados en equivocarse.
Sevilla erre que erre
por Ricardo Díaz-Manresa
18-febrero-2010

El abono sevillano 2010 ( Domingo de Resurrección, la de abril, novilladas de mayo y la de San Miguel) con tanto torero de fuste, se verá bajo un cartel de papel, , en la línea de horror de las dos temporadas anteriores.

Es decir, en la parte superior del crucigrama de espadas y ganaderías, una denominada obra de arte, que no es tal, sino un mamarracho, menos que en 2008 y 2009, pero esperpento.

Fíjense si empezó la cosa mal, que Luis Gordillo, autor del de este año, elegido también a dedo entre lo supuestamente mejor que hay, pensó, una vez admitido el encargo, pintar –como primera inspiración- un hombre con cuernos. ¡Dios Santo! Estoy seguro de que algún cabrón habría preguntado con muy mala leche si sería su autorretrato.

Hablando en serio y respetuosamente, es la idea más descabellada que se le podía ocurrir y que a más de uno nos dejó helados. Ya ven las ocurrencias de los elegidos.

Los maestrantes podían ya dejar de hacer el ridículo, convocar un concurso y elegir la mejor obra –que, cuidado, no tiene por qué dejar de ser vanguardista ni moderna-, que tendría la calidad y el prestigio suficiente para anunciar a los cuatro vientos nada menos que la de abril.

Pero no, a los guajardos fajardos les ha dado la ventolera por meter la pata año tras otro y presentar un cartel abominable, que te obliga a apartar la vista y que, por el mal fario, convierte después en feria gafe lo que quiere teóricamente engrandecer. Y así Sevilla no levanta cabeza, se gasta un pastón cada año encargando la obra a caros y prestigiosos pintores y recibe multitud de críticas.

Más vanguardistas y más modernos que muchos de los carteles que dan a conocer al mundo la Aste Nagusia no creo que los haya en el resto del mundo taurino y nadie ha protestado. Más originales tampoco. Bonitos como los mejores y taurinos por supuesto. Y respetuosos, combinando tradición y modernidad.

Un ejemplo que nos da Bilbao y su Semana Grande. ¿A qué viene, por tanto, estas salidas de pato de los maestrantes cuando su ciudad es clásica entre las clásicas y mantiene sus tres bastiones –Semana Santa, Feria y Maestranza- iguales pese al transcurrir del tiempo?.

Una vez, era la época de la Expo, quisieron reformar la Maestranza, y se opuso el columnista Antonio Burgos diciendo que en Sevilla había dos cosas perfectas que no se podían tocar : el Paso de Palio y la Maestranza. Criticó a los maestrantes y lo echaron del periódico ABC, donde era una institución y ha vuelto a serlo.

Por lo tanto, no encuentro razones para una modernidad tan absurda como disparatada la que le ha entrado a la casta maestrante sevillana. No sigan erre que erre, no al sostenella y no enmendalla. No a meter tanto la pata.


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