Alvarito: algo está cambiando, nueva opinión de Francisco Mateos
Por Francisco Mateos. SevillaTaurina 12/02/2010
 
"...Pero Álvaro, déjame decirte una cosa: algo está cambiando. Pude obervar que allí estaban todos los medios importantes. Ninguno de ellos -que otros años sí lo han hecho- hicieron pregunta alguna. Uno de ellos me confesaba antes de comenzar el acto que tampoco pensaba preguntar nada porque ya estaba cansado de que no se le contestara, o se le contestara fuera de tono. Ya somos tres, que yo sepa de forma segura, los que hemos decidido no preguntar..."
23 de febrero (del pasado año). 10:00 horas. Suena el móvil. Lo descuelgo.

-¿Sí? ¿Dígame?

-Buenos días Paco. Soy Álvaro.

-Hola Álvaro, ¿qué tal?

-Nada, que... oye, nos vemos después a la una en la Maestranza, ¿no?

-¿Te refieres a la presentación de los carteles de la empresa?

-Sí, coño, Paco,... ¿a qué va a ser? Killo, despierta que parece que aún estás con la caraja de recién levantado....

-No, Alvarito, que va, si yo me levanto todos los días temprano. Es que me sorprende tu pregunta. No pienso ir. Vamos, no es que no vaya este año, tampoco he ido los dos anteriores...

-¿Y eso, por qué? No lo entiendo, porque ahora es cuando hay que ir. La empresa apenas da la cara un par de veces al año frente a los periodistas para poderles preguntar. Me extraña precisamente en tí esta postura, no la entiendo. Ahora es cuando tienes la oportunidad de hacer las preguntas y plantear los temas que tocas a lo largo del año en Sevilla Taurina.

-Paso Álvaro; es perder el tiempo. ¿De qué sirve preguntar a quien no va a responder? Y, además, no me da la gana servir de comparsa a una de esas salidas de tono en las respuestas, a esos exabruptos cuando se pregunta lo que la gente quiere que preguntemos.

-Como quieras Paco, pero no estoy de acuerdo contigo. Hay que estar allí y hacer las preguntas que se deben hacer. En este caso no estoy de acuerdo contigo.

-Bueno, pues mucha suerte y ya me contarás...

Cuatro horas más tarde, 14:00 horas. Devuelvo la llamada de la mañana.

-¿Álvaro?

-Sí Paco, dime; te escucho algo mal, estoy en el Paseo de Colón y hay mucho ruido de coches, pero dime.

-¿Cómo ha ido eso?

-Un desastre, Paco. Me he levantado y me he salido; le he dejado a Canorea con la palabra en la boca. No he podido aguantar...

-Joder, ¿pero qué ha pasado ahora...?

-Pues lo de siempre, si al final voy a tener que darte la razón. Juan Carlo Gil, nuestro compañero, hizo un par de preguntas antes que yo. La segunda era una pregunta de cajón que todo el mundo se la hace a pie de calle: "¿Qué méritos observa en toreros como El Cordobés, Rivera Ordóñez o Javier Conde para que estén incluidos en la Feria?", y Canorea salió por los Cerros de Úbeda y con el 'tonito' ese que se pone cuando se siente como atacado o algo así... Y claro, ya estaba 'calentito' por una única pregunta que no le gustó y voy yo y le pregunto sobre la ausencia de los toros de Núñez del Cuvillo un año más, y va y me responde que: "no hago publicidad de una ganadería que no me paga por hacérsela"... Creo que la respuesta está fuera de todo lugar, en el fondo y en la forma, y como yo asisto a las ruedas de prensa para que se conteste, pues me he levantado y me he marchado mientras contestaba eso...

-¿No jodas...?

-Que sí, coño. Es que para esto que no convoque una rueda de prensa. Al final te voy a tener que dar la razón, Paco...

Un año después, el pasado miércoles, anteayer. 13:00 horas, plaza de Sevilla. Rueda de prensa de presentación de los carteles 2010. Álvaro no acude ("Que va Paco, que yo ya no voy más. Es perder el tiempo, como tú me decías hace un año. Yo no estoy para perder el tiempo. Si va a contestar, voy. Pero ir para nada, mejor no voy. Mientras que la actitud no sea otra..."). Paco va pero avisa antes en su medio a los lectores que es sólo a título de oyente, porque el talante no permite hacer preguntas. Tras dos preguntas de menor importancia sobre televisión del mismo periodista, la tercera pregunta son de las que no le gustan a los empresarios y vuelta a lo mismo: "¿Se puede saber algún detalle más sobre la negociación con José Tomás?" (recuérdese que los empresarios no han hablado de este asunto con la prensa de forma plural y abierta hasta este mismo momento). Respuesta de Canorea: "Nos ceñimos al comunicado que se emitió en su momento. No hay más". Evidentemente, con este talante -una vez más-, ya nadie hizo más preguntas. Siete minutos y tres breves respuestas. Así se despacha el análisis de toda una programación de una temporada en la plaza de toros de la Maestranza...

Pero Álvaro, déjame decirte una cosa: algo está cambiando. Pude obervar que allí estaban todos los medios importantes. Estaban los periodistas de todos los periódicos escritos de Sevilla: La Razón, El Mundo, El Pais, ABC, Diario de Sevilla y Correo de Andalucía; los representantes de los dos portales punteros a nivel naconal: mundotoro y burladero, entre otros medios. Ninguno de ellos -que otros años sí lo han hecho- hicieron pregunta alguna. Uno de ellos me confesaba antes de comenzar el acto que tampoco pensaba preguntar nada porque ya estaba cansado de que no se le contestara, o se le contestara fuera de tono. Ya somos tres, que yo sepa de forma segura, los que hemos decidido no preguntar. Puede haber varias lecturas de ese hecho, de ese silencio en el turno de preguntas que provocó hasta el asombro de los propios empresarios (se notaba en sus caras cierta incredulidad ante la singular situación de ausencia de preguntas). Personalmente pienso que, teniendo en cuenta los antecedentes, y tras la respuesta de nuevo exabrupta de Canorea sobre esa tercera pregunta que no le gustó, nadie quiso hacer más preguntas para evitar tragarse otro exabrupto. ¿Vacío de la prensa? No lo sé, pero en el ambiente se mascaba que había una cierta disociación, un no estar de acuerdo con las formas por los adentros y que ha derivado en esta ridícula situación de una rueda de prensa con 29 carteles (el 90% de la temporada) sin preguntas y en 7 minutos todo liquidado. Y los maestrantes, como siempre en estos asuntos, mirando hacia otro lado.

Mira que si el año que viene, Alvarito, nos llegamos, recogemos el papelito con los carteles y nos vamos de inmediato, y se queda la sala de la presunta rueda de prensa vacía... De momento este año, el silencio en el turno de preguntas está haciendo, curiosamente, mucho ruido... ¿Será el famoso 'silencio maestrante' de indiferencia, ese que dicen que les duele más a los toreros que la mayor de las broncas...?

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