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Votos de sangre, nuevo artículo de Díaz-Manresa
Por Ricardo Díaz-Manresa 19/12/2009 |
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Es la lucha entre los que quieren seguir siendo España y los que no, entre los partidos que están a todas -con el cinismo por bandera- y los que dan la cara aunque sean más fieras que los toros que quieren prohibir. La España taurina contra la antiEspaña.
Votos de sangre
por Ricardo Díaz-Manresa
19-diciembre-2009
Votos de sangre porque desangran a España. Esta vez no son las dos Españas, aunque sí : la España catalana partidaria de los toros y la que no, pero más bien es la España –que le ha tocado esta vez ser taurina en Cataluña- contra la antiEspaña. Los antitoros, los antilibertad, ganan la primera batalla.
¿Y qué han hecho los pros en todo este tiempo desde que aparecieron las 180.000 firmas que se recogerían también incluso contra el fútbol?. Casi nada.
¿Qué ha hecho el pueblo, sus representantes que deben vigilar sus derechos, las asociaciones taurinas, las asociaciones y peñas, el tejido social, los grupos de profesionales, los toreros, los empresarios, los banderilleros, la empresa de Barcelona durante mucho tiempo y siempre propietaria de la plaza (auténtico cáncer con apellido Balañá), los profesionales turísticos, los medios informativos, las uniones de abonados, los aficionados del resto de España ¿qué han hecho?
Cuando faltaban tres días empezaron las declaraciones, firmas, artículos, cartas en los periódicos, declaraciones de famosillos, palabras de los políticos – menos mal porque peor habría sido continuar en el silencio culpable y cobarde de tanto tiempo como si no fuera con ellos- hasta llegar a un pequeño clamor.
¡Ahora parecen empezar a reaccionar! ¿Habrá tiempo? Un periodista muy veterano de Barcelona me dijo hace dos años que se había perdido la oportunidad, que ya era tarde, pero creo lo de que, mientras hay vida, hay esperanza.
El partido socialista es la clave, pero el partido socialista juega a todas las bandas y a veces es cruel, a veces negativo, otras corrosivo, más de una letal, casi siempre hipócrita. Presenta una enmienda a la totalidad a la propuesta abolicionista y después da libertad de voto secreto (¡lo que no hizo con el aborto no se le fueran a rebelar!), una de sus muchas incongruencias.
Y más tarde sale, cuando ya la votación primera estaba perdida, la vicepresidenta portavoz, la de los modelos múltiples, y dice que el Gobierno no es partidario de prohibir los toros…
Estando España como está, en los toros y en todo, cada vez pienso más que no hay la menor posibilidad de salir adelante hasta que no desaparezcan o queden reducidos a la mínima expresión el actual partido en el Gobierno y el de la oposición (teórica en la mayoría de los casos). Es duro pero puede ser cierto.
Y algún periodista en Sudamérica se pregunta extrañado qué puede estar pasando en España que van contra el español –el segundo idioma más hablado del mundo y el primero en seguimiento- y contra los toros. Pues que nos hemos vuelto locos y que hay una ley electoral que prima a los que más lo están y son más sanguinarios ideológicamente hablando.
Votos de sangre, que escribía arriba. Vuelve la censura. Antes había que ir a Francia a ver desnudos y ahora volverán para poder ver toros. O irse a Valencia o a Aragón. En fin, una delicia por cuatro políticos descerebrados pero sanguinarios ( insisto: ideológicamente hablando).
Y por eso, una Mulá, Anna, dice que “las corridas de toros no encajan en los valores de la sociedad del siglo XXI” aunque la votación rozó el empate… Una Mulá contra un Toro. Y Enrique Ponce, el de las mejores cifras de toda la Historia del Toreo, reconoce que es lamentable que POR NUESTRA DESIDIA, una vez más los taurinos no hemos sabido defender nuestros intereses, aunque quizá estamos todavía a tiempo. Y Francisco Tijerina, desde Méjico, señala muy acertadamente que los antitaurinos han realizado enormes esfuerzos para sacar adelante su propuesta ante UNA GRAN PASIVIDAD de los taurinos que, confiados en exceso, no midieron el escenario y minimizaron las posibilidades reales del embate… Y Carlos Herrera lamenta que tengamos que volver a Perpignan como cuando Marlon Brando y, por su parte, Pedro J. afirma que después de prohibir el español se meten con lo que huele a español, no a animalista porque la caza, la pesca, el engorde de ocas, la cría de aves y hasta los carresbous los aceptan.
Cataluña es España y los toros se lo recuerdan y, añade, el nacionalismo, como han dicho tantos otros, entre ellos el Papa actual, es el peor enemigo de la libertad.
Pero a ellos les da igual. Quieren tener la caja, saquearla, intentar cargarse a sus enemigos y demostrar su talante nazi porque la ley les da un tremendo poder, no el pueblo, aunque también.
Y todas las proclamas y defensa de última hora, ¿servirán para algo tras la desidia y la gran pasividad mostradas por los que dicen que les gustan los toros mientras España se desangra?
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