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Un 75 % de lapsus. Artículo de Carlos Bueno
Por Carlos Bueno 11/11/2009 |
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¿Tan poco importa la plaza de toros de Valencia que tres de los cuatro candidatos a su gerencia no se han preocupado de leer con detenimiento las condiciones del pliego y presentar sus plicas en regla?
Fallaron tres de cuatro. Es decir, el setenta y cinco por ciento. Demasiado. Tres de las cuatro empresas que han presentado su candidatura para regentar la plaza de toros de Valencia entregaron su documentación con defectos y anomalías. No es serio. Será cuestión de descuidos imperdonables; o de desinterés, que sería mucho peor.
Cuando salió el pliego redactado por la Diputación valenciana, había quien se quejaba de que el texto no contemplase la posibilidad de que el adjudicatario pudiera organizar espectáculos extra-taurinos, lo que indudablemente merma la rentabilidad de la plaza. ¡Como si los empresarios del ramo no estuvieran suficientemente preparados y no fuesen todo lo formales que la organización de grandes eventos requiere! Pues, visto lo visto, ¿qué quieren que les diga? No sé si es para echarse a reír o para desquiciarse.
El pliego está hecho a medida para un gran candidato. Se supone que los grandes se manejan con solvencia entre trámites y documentaciones. Pero ni así. Han fallado los grandes, aquellos que deberían haber mostrado la más absoluta tranquilidad en los entresijos burocráticos.
Falló Taurodelta, que parecía partir desde la pole position. La actual concesionaria de la Plaza de Las Ventas de Madrid acumula una extraordinaria experiencia de setenta y tres cosos taurinos gestionados. Sesenta y uno en España, cinco en Francia y siete en cuatro diferentes países americanos. De poco le ha valido tanto bagaje.
Falló Simón Casas Productions, que opta a la gestión con Enrique Patón y Santiago López como tercer socio. El francés es uno de los empresarios más versátiles, emprendedores y astutos del panorama taurino actual. Pues tampoco. Unos y otros omitieron adjuntar certificaciones complementarias a sus credenciales.
Pero queda lo más rocambolesco. Falló estrepitosamente Tauro Siglo XXI de Vicente Boluda. El ex-presidente del Real Madrid y sus socios Pedro Trapote, Ramón Calderón, Beca Belmonte, Tomás Entero, Alain Lartigue y Pedro Manzanares, muchos de ellos taurinos de reconocido prestigio, cometieron el lamentable error de haberse constituido bajo la modalidad de Sociedad Limitada y no, por ejemplo, como Unión Temporal de Empresas, por lo que no han conseguido acreditar una experiencia que fuese más allá de la reciente fecha de su constitución, y claro, han sido excluidos del procedimiento por no poder justificar su actividad en los últimos tres años. Vaya fallo infantil.
Frente a tanto desacato sólo los actuales inquilinos de la plaza de Valencia, Servicios Taurinos 'Serolo', ha cumplido con todos los requisitos administrativos necesarios. ¡Hay que ver! Pero lo malo no es que una empresa haya sido excluida directamente. Ni que las otras dos hayan gozado de varios días más para presentar en regla toda la documentación demorando con ello los trámites para la adjudicación. Lo malo es la sensación general que da el empresariado taurino actual.
Y siendo esto malo para el prestigio de la Fiesta, lo peor es la imagen que ofrece Valencia, incapaz de concitar el interés de un puñado de pretendientes serios, competentes e ilusionados. ¿Tan poco les importa esta plaza que tres de los cuatro candidatos a su gerencia no se han preocupado de leer con detenimiento las condiciones del pliego y presentar su plica en regla? Esperemos que todo haya sido un lapsus; tres lapsus; sólo un setenta y cinco por ciento de lapsus.
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