El fino don Tino, nuevo artículo de Díaz-Manresa
Por Ricardo Díaz-Manresa 18/07/2009
 
El chef municipal taurino santanderino, don Tino, no hila fino. Manda por encargo hacer una feria y sólo ofrece un cartel redondo de once. Eso sí, se vuelve loco ante las alcachofas contando grandezas inexistentes.
El fino don Tino
por Ricardo Díaz-Manresa
18-julio-2009

No pensaba escribir este artículo pero Soraya Sáenz de Santamaría me lo ha puesto a huevo : “Nos encanta que nos pongan una alcachofa delante” pregona hoy mismo en La Razón y hoy mismo también veo a don Tino, el fino, con una alcachofa, supongo, por delante, hablar de batallas para organizar la feria de Santander, que por coincidencia empieza también hoy. O sea, tres coincidencias en la misma fecha : Soraya, Tino el santanderino y feria de Cuatro Caminos.

Y es que a don Tino, que no sé si bebe fino, le encanta una alcachofa más que a un tonto un lápiz. Llega a San Isidro y ve la alcachofa de Canal Menos y se derrite y dice que están trabajando –y quedan meses- para que lo de Santander sea estupendo como siempre, aunque el año pasado fue un desastre.

No sé si don Tino bebe fino, pero –beba lo que beba- dice tonterías. ¿Trabajo?. Pero si la feria la organiza taurodelta, que hace en la plaza de La Montaña lo que no en Madrid porque allí juega con dinero del Ayuntamiento -400.000 € de subvención- y en la capital de España con su dinero.

O sea que, mientras otros trabajan, él habla. En mi tierra cartagenera a esa actitud se le llama muy gráficamente “sacar la barriga”.

Y después uno ve los carteles de Santander –tras el “trabajo” ímprobo de don Tino- y no es que sean malos pero tampoco buenos. Tengo un íntimo amigo en Santander, Antonio Pajarón, cardiólogo durante muchos años en Valdecilla, que ha sufrido un infarto mientras hacía senderismo en los Picos de Europa. Quería ir a verlo y, de paso, asistir a algún festejo de la pomposa feria de don Tino, pero rematado sólo me atrae uno, el de Morante y Perera, el 27.

Es una pena que tanto esfuerzo de don Tino ante las alcachofas y el desaforado desde Madrid por los choperitas –qué bien le pusieron el diminutivo- tenga por resultado que un aficionado de Madrid que quiere ir a Santander sólo se sienta atraído por uno de once carteles.

O sea, lo escrito : don Tino es fino o bebe ídem. O Las dos cosas. Y encima cada vez se parece más a Leguina, el expresi madrileño.


Comentarios

Sin comentarios