Tirando de pico. Anecdotario taurino de Francisco Picó
Por Francisco Picó 14/07/2009
 
A "El Gallo" no le importaba ir a la cárcel.
Rafael Gómez El Gallo ha sido sin duda, además de un torero genial, dotado de un arte sin igual, un torero con una personalidad fuera de serie.
Una tarde en una plaza castellana El Gallo alternaba con otro espada en una corrida mano a mano en la que cada uno de ellos tenía que matar tres toros.
El primero que le correspondió a Rafael fue uno de los toros más difíciles con los que jamás se había enfrentado.
Le hizo pasar las de Cain, cada vez que le ofrecía el engaño era para quitarle la muleta y pegarle un gañafón, que El Gallo sorteaba como podía.
Aquello parecía la guerra, algo que un espectador exigente no quería comprender.
Este espectador no cesaba de decirle cosas, le insultaba continuamente y dirigiéndose a la autoridad repetía ¡A la cárcel, a la cárcel !
El Gallo, sabedor de que tenía que apechar con otros dos toros que había encerrado en toriles, no pudo contenerse y dijo: ¡A la cárcel ! Eso quisiera yo...

Comentarios

Sin comentarios