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María Sosé olé, nuevo artículo de Díaz-Manresa
Por Ricardo Díaz-Manresa 19/06/2009 |
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La concejal de Cultura -repito de Cultura- del Ayuntamiento de La Coruña va a hacer un curso para abolir el espectáculo taurino. Se llama María José Bravo y lo galleguiza -supongo- por el de María Xosé. Para su penitencia su primer apellido es Bravo, eminentemente taurino. Pero queda mejor llamarla María Sosé y olé. O Bravo y olé.
María Sosé olé
por Ricardo Díaz-Manresa
19-junio-2009
Se llama María José Bravo, con jota, y lo ha galleguizado y ahora se llama María Xosé Bravo, por lo que se puede pronunciar lo mismo, como Méjico o México (supongo). Y encima bravo, que es un término eminentemente taurino.
Ella es eminentemente antitaurina, concejal de Cultura del Ayuntamiento de La Coruña, con ele, concejal de Cultura, lo juro por mis muertos, y quiere hacer un curso para abolir el espectáculo taurino, pagado por los contribuyentes.
Pertenece al BNG, ese partido independentista y dictador del gallego, que tanto daño ha hecho a Galicia en el tiempo que estuvo sosteniendo al PSOE. Sólo se debe hablar gallego en Galicia –es su lema- porque somos muy demócratas.
Yo voy a llamarla María Sosé, que queda más original y que rima mejor, es un decir, o un escribir, con olé.
Quedamos que esta perla se apellida bravo y siendo enemiga del toreo es como si uno de derechas se llama Rogelio, un ateo Iglesias, un cobarde León o un campero Ciudad.
Pero sustituiremos el Xosé por Sosé y el bravo por olé, que queda estupendo y así la podrán llamar los alumnos o darla a conocer en sus medios informativos de La Coruña. El olé es lo que le va.
Los y las feministas, como dicen ahora los ignorantes además de cursis y pusilánimes (o sea un tesoro) se deben estar tirando de los pelos porque vaya representantes.
Tuvimos a la Maleni, tuvimos a aquella ministra de la Vivienda que aconsejaba a los jóvenes comprarse unas zapatillas cómodas para buscar piso y tenemos al trío de la bencina : Trinidad Jiménez, la Aido –de igual da- y la Carma, la soldadito pacifista, de las que sólo Trini se salva un poco. Y todo esto es porque hay que imponerlas por su sexo, la paridad, que viene de par, que es un concepto masculino. El Zetaparo se ha lucido especialmente en elegirlas.
No sé de dónde coño –concepto eminentemente femenino- habrá sido ésta, pero me figuro que será de la promoción de las absolutamente insolventes que hacen ponerse coloradas a las demás mujeres y sentir una rabia infinita por el ridículo que hacen sus representantes (¿o representantas?)
María Sosé y olé quiere acabar con los toros. Supongo que con las vacas no. Y como sabe que sin vacas no hay toros y sin toros no hay espectáculo, pues está en ello.
Nunca en la Historia de España, al menos en los dos últimos siglos, hubo tal legión de incompetentes -masculinos y femeninos- en puestos de responsabilidad.
Algunos de ellos, como todos los días nos cuentas en prensa, radio, televisión e internet, se lo llevan dulcemente o tiran el dinero como la Sosé olé. Estamos aviados.
También la podemos llamar María Sosé Bravo y olé. Sólo falta que su segundo apellido sea Capote, Espada o Plaza.
¿Y si lo dejamos en María Osé Olé, para andaluzarlo y taurinizarlo?
He visto la cara de la interfecta en una foto. No falla. Parece la de una monja que dejó el convento.
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