Tirando de pico. Anecdotario taurino de Francisco Picó
Por Francisco Picó 11/06/2009
 
Juan Belmonte y Curro Cano
El casi centenario fotógrafo Curro Cano, del que quien firma estas líneas es su biógrafo oficial, fue un gran admirador de Juan Belmonte.
Cano asistía invitado por un ganadero a un tentadero en el que intervenía el Pasmo de Triana.
El tentadero se hacía largo y Belmonte acuciado por una perentoria necesidad fisiológica, se fue hasta la tapia para orinar.
Cano, que se dió cuenta, enfocó el objetivo y clik, clik, dejó constancia de la micción del trianero.
Belmonte, que había oido el clik de la máquina, se volvió y le dijo:
Cano, tam, también, me, me, meando.
Pues, si maestro, porque hasta meando tiene usted arte.
La foto, en la que se ve a Belmonte luciendo unos impecables zahones, es una de las que ilustra el libro, que sigue esperando editor, titulado "Curro Cano, esta ha sido mi vida", foto por la que Cano siente especial devoción.

Comentarios

Sin comentarios