Tirando de pico. Anecdotario taurino de Francisco Picó
Por Francisco Picó 07/06/2009
 
Belmonte y un presidente amigo.
Juan Belmonte, tenía su particular concepto de la person alidad de los presidentes.
Sabido es que a los toreros, en ocasiones, un presidente puede ser benévolo y en otras demasiado cicatero y negarle las orejas.
Belmonte una tarde se encontró con un amigo a la entrada de la plaza y le invitó a presenciar la corrida desde el palco presidencial.
Al llegar al palco, el presidente les ofreció dos asientos especiales y no cesaba en agasajar a Belmonte, al que siempre que se dirigía le llamaba don Juan.
El amigo del Pasmo de Triana percibió rapidamente aquel comportamiento y le preguntó a Belmonte cual era la razón de tanta amabilidad.
Es que este hombre fue un antiguo picador mío.
¿Y cómo es que ha llegado a presidente de corridas?
Pues ya ves dijo Belmonte, de...de...degerando.

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