| |
La famosa crisis de Zp arruina también la cabaña brava, nuevo artículo-crónica de Díaz-Manresa
Por Ricardo Díaz-Manresa 31/05/2009 |
| |
Terminó San Isidro, la 24, y lo hizo peeor que empezó. Otro patinazo de Victorino, otra tarde en blanco de El Cid y la impresión de que la cabaña de bravo está en plena crisis, como la de Zp. Se han cumplido las previsiones agoreras.
La famosa crisis de Zp arruina también la cabaña brava
por Ricardo Díaz-Manresa
31-mayo-2009
Terminó San Isidro como empezó : horrorosamente. Lo previsto era que la feria, tan mal montada, acabara machacando esperanzas y así ha sido. La realidad ha superado las previsiones y, salvo casos contados, esto ha sido insufrible. No hay derecho.
Oye uno hablar de las próximas ferias de San Fermín y, sobre todo, la de Bilbao ¡y da una envidia! Pero lo peor de todo es que parece que la ruina que nos ha traído Zetaparo, que ha sabido multiplicar la crisis mundial, ha llegado a las ganaderías. ¡Qué desastre de Sevilla y de Madrid! Qué corridas.
Quedaba la esperanza de la semana torista. Ya han
visto el postre con el sobrino Adolfo y el tío Victorino. Dos desastres. Y ha sido peor la primera marca, la de Victorino, que la del sobrino. Y además la corrida fue hoy mucho mejor lidiada que la de ayer. Comparen.
Cuidado Victorino, cuidado. Te admiramos mucho, pero al desastre de Sevilla, se une éste. Y, como España es un país sin memoria, pregunto cómo han salido tus corridas en Madrid en los últimos cinco años o más , y esto es grave, pero muy grave, no parecían tuyas. Muchos petardos acumulados. Tendrás que hacer un ejercicio de humildad y empezar de nuevo. O si no, tragarte muchas críticas que has hecho durante tantas temporadas a tus compañeros.
Menos mal que en menos de dos horas acabó el último infierno de la tarde y de la feria. Los del de Galapagar, eso sí, con mucho trapío. El primero ofreció algo, el segundo un poquito y los otros, nada, especialmente la alimaña sexta. Primero y sexto recordaron al ganadero del gran éxito de la segunda parte del siglo XX.
Toros malos, flojos, protestados, irritantes, decepcionantes, cabreantes y, encima, el viento. El pobre Urdiales, que venía sediento a beber agua y contratos, valiente, sí, pero algo torpe alargando faena en el primero. No le va a ayudar mucho esta tarde en su difícil situación. El público le hizo poco caso.
El Cid, tampoco hoy. Ya van cuatro ceros en Sevilla y dos en Madrid, demasiados ceros para un alumno siempre tan aventajado. Cuidado Cid, que estando bien no sacabas la cabeza donde debías, verás ahora. Las dos lumbreras que tienes como apoderados tienen trabajo extra. O mejor, que se estén quietos para que no te hundan más.
De sus victorinos, uno se le fue para abajo, pero muy para abajo, y en el otro el coro de las protestas se adueñó del ambiente. Se le veía muy irritado. No es para menos.
Por su parte, Iván Fandiño, sustituto del lesionado Fundi, sin demasiada experiencia y con material escasamente propicio puso todo de su parte, que no se sabe si es suficiente.
Dos que torean poco y no tienen bagaje con los victorinos y el otro, el que mejor los conoce y los trata, obtuvieron el mismo resultado : ninguno.
O sea, viento, toros flojos, o peligrosos o sosos, o ni fú ni fa y un público visiblemente harto de tanto pasarlo mal tantas tardes de tantos días. Horripilante. Terminó la pesadilla
Comentarios
Sin comentarios
|
|
|
| |
|
|