Santa Coloma hila Delgado (con mayúscula), nuevo artículo-crónica de Díaz-Manresa
Por Ricardo Díaz-Manresa 19/05/2009
 
Un novillero, Miguel Ángel Delgado, recordó lo hermoso que es el toreo con un santacoloma de La Quinta, que no recordaron los tiempos de Paco Camino y Joaquín Buendía. Tendremos presente la 12ª de San Isidro por esta faena.
Santa Coloma hila Delgado (con mayúscula)
por Ricardo Díaz-Manresa
19-mayo-2009

Como el mundo da vueltas todos los días, nada es lo que fue, todo cambia, no hay situación igual. Y, claro, lo de Santa Coloma entra en esta rueda de la historia. Lo que era y lo que fue. Lo que disfrutamos con Paco Camino en su día que bordaba el toreo ante estos toros, sus favoritos. Se movían, eran bravos, embestían noblemente, tenían el picante de la emoción y a un torero que los entendía a base de bien. ¡Qué tiempos más buenos con Paco Camino y los santacoloma!. Tenían nervio y fuerza. Eran una máquina de transmisión, que se diría cursimente ahora.

Cuando Diego Puerta, el torero más valiente que he visto, hacía pareja con Paco Camino, el segundo mejor con la muleta de mi vida y el primero como estoqueador, se plantearon mano a mano varias corridas y Diego –se lo oí en Cartagena- le propuso tú eliges primero la de Santa Coloma, que a mí no me gusta , pero al día siguientge elijo yo y te daré el baño. Ya ven un gladiador histórico como Puerta tragaba lo de Santa Coloma a su pesar.

Ahora lo de santacoloma ha perdido mucho de aquel gas según ratificamos en una ocasión más, en el escenario de la 12ª de San Isidro. Algún atisbo de esperanza deja, pero a lo lejos, a lo muy lejos. Pero donde hubo siempre queda y eso le permitió hilar a Miguiel Ángel Delgado una faena preciosa, lenta, limpia, hermosa, maravillosa, con un temple y un mimo que tanta dulzura no parecía de este encaste.

Los de la Quinta han perdido parte de su base y Miguel Ángel Delgado perdió todo por olvidarse que hay que torear, sí, pero después matar y rematar. Todo lo bueno que hizo con capote y, sobre todo, con muleta lo desperdició con una horrible forma de entrar a matar. Delgado hiló con la Quinta y viceversa pero no hiló con el triunfo. Se recordará su faena, que como aquella de la revelación sorpresa por inesperada de Talavante, pudo acabar con el novillo al corral. La ilusión en el sexto, especialmenmte en la esperanza del público, fue satisfecha a medias al principio y a casi nada al final. Le pesaba mucho el gran jarro de agua fría del éxito escapado. Más pinchazos malos, malísimos, y el tercer aviso de su tarde, contando los dos del anterior. Habrá que seguirlo y verlo.

Los otros compañeros –Daniel Martín y Mario Aguilar- pasaron de puntillas, mucha voluntad y pocos resultados. Martín es bajo, tiene poca clase, torea toscamente, pero está muy “toreado” y técnicamente anda bien, pero lo que hace no cala.

Tampoco el mejicano Mario Aguilar destacó mucho cuando se le esperaba para encontrar la figura que tanta falta hace en su tierra, que se han quedado tan huérfanos de toreros buenos que lloran cada año…desde su casa, porque a Insurgentes ya no van. Pues, por lo de hoy, tampoco. Se arrimó y le dieron dos puntazos pero nadie se acuerda de lo que hizo. No pasó de vulgar.

Los dos del Jaral de la Mira superaron en conjunto a los cuatro de La Quinta-Santa Coloma. Jaral, la ganadería de sobreros en Las Ventas -con El Pizarral- en la larga época Jardón-Stuyck, creo recordar -mi memoria es mala- que nos deparó una faena histórica de –otra casualidad- un tal Paco Camino. Por eso lo he sentido tanto hoy.


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