Salir por la puerta, nuevo artículo-crónica de Díaz-Manresa
Por Ricardo Díaz-Manresa 15/05/2009
 
Castella salió por la puerta grande, con minúsculas, de Las Ventas, en la 8ª de San Isidro. ¿Es faena de oreja una intermitente con toro bobalicón al que se mata mal y para la que no hay petición de la mayoría?. Contesten estas preguntas.
Salir por la puerta
por Ricardo Díaz-Manresa
15-mayo-2009

Salir por la puerta es una expresión que se usa mucho. Salió precipitadamente porque tenía prisa. O a toda velocidad porque lo echaron. O tranquilamente porque iba a hacer una gestión. En el toreo, tan rico en matices y en vocabulario, salir por la puerta, a la que añaden grande, aunque no lo sea, es diferente porque significa entrar en la pequeña, mediana o gran historia del toreo, que es lo que ha hecho Sebastián Castella, el original y guerrero Castella, original como persona y guerrero como torero, lo consiguió porque parte del público, no mayoría, y un presidente apellidado Muñoz así lo quisieron.

En la oreja de Bolívar del día anterior maticé que era una de Madrid y que las anteriores, no. En Madrid antes, cuando el mundo era diferente y los españoles no estábamos metidos –voluntariamente- en esta jaula de grillos que es España, había varios premios : ovación, gran ovación, saludos, saludos desde los medios, vuelta al ruedo, oreja y dos orejas, que han sido reducidos a ovación y saludos y a la concesión de orejas, una o dos.

Los listos y pillos dicen que cuando hay mayoría el presidente, esté de acuerdo o no con la petición, tiene que darla. Y es cierto porque la norma legal así lo proclama. Pero lo cierto y verdad es que casi nunca hay mayoría. Con Castella no la pidió ni un cuarto de plaza, había muchos pañuelos desperdigados, muchos gritos y mucho barullo. ¿La pidió uno de cada cuatro?. Mucho digo. ¿De cada 10, de cada 20, de cada...?

Un toro manso, que viene que se va, que le das dos pases, que no se los puedes dar. Mansito dulce. Y mala estocada. No es para una oreja en Madrid. Es de premio de vuelta al ruedo entusiástica. Total, ¿qué hacemos? Yo no sé si la gente no lleva pañuelos o la petición es simplemente gritar, actividad muy de moda en la España del siglo XXI, pero vamos a tener que ir pensando en otros métodos que no puede ser, claro está, poner un votómetro como a los diputados. O el método Nanín, del Real Madrid : presentar una cartulina.

La faena al segundo, que se dejó y mucho y que tenía alegría, empezó clamorosa, pero fue bajando, sobre todo por el pitón izquierdo, donde hubo enganchones y un desarme. Y, como en el otro, le molestó el viento. Después lo mató bastante mal, pero este conjunto era superior al primero y, claro, el presi Muñoz dio la otra. Matar mal pero que caiga rápido, esa es la fórmula. Y así vamos…Salió por la puerta, dicen que grande, pero ésta se quedó en regular. No obstante a ver si le da la fuerza suficiente para meterse en el carro de nuevo.

En cuanto a Morante, no tuvo suerte con los toros. Quiso, pero no lo dejaron. Y el sonámbulo de Talavante que sueña maravillas (las dos orejas de este año en Sevilla) y, sobre todo pesadillas (los seis de Madrid, los otros tres que mató en el Baratillo y los dos de hoy en Las Ventas) anduvo fantasmal. Quizá sea el torero más raro que haya visto en mi vida con tantos sueños de glorias y horrores.

Es esa experiencia que me hace emitir la opinión personal de la salida por la puerta de Castella.


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