¿Será por pitones?, nuevo artículo-crónica de Díaz-Manresa
Por Ricardo Díaz-Manresa 09/05/2009
 
Mala suerte para los toreros por el enciierro de Gerardo Ortega, con muchos pitones y trapío en la 2ª de San Isidro. Barrera, como siempre. Leandro con sus defectos y virtudes y Sergio Aguillar, puesto y dispuesto, pero sin calar en el público.
¿Será por pitones?
por Ricardo Díaz-Manresa
09-mayo-2009

¿Será por pitones? Es una frase muy andaluzada que significa que hay mucho de…¿Será por dinero? ¿Será por belleza? ¿Será por gracia?. Pues en la segunda de San Isidro hay que insitir en ¿será por pitones?. Y comparar. Después de lo de Sevilla, esto es otro mundo. Hoy me voy a fijar sólo en lo que termina tras la mazorca y la pala. Vaya corrida agresiva de Gerardo Ortega, de gran trapío, de toros bellos, pero inservibles para el torero salvo el segundo, que necesitaba una faena de Leandro, un torero castellano con nombre de santo cartagenero, mi tierra, que junto con sus hermanos San Isidoro, San Fulgencio y Santa Florentina, protagonizan un caso único de cuatro hermanos santos y de esta categoría. Ni de Sevilla, ni de León : son de Cartagena.

Otro mundo que prueba que Las Ventas está por muy encima de la Maestranza en seriedad. Otro mundo que, al revés, sentía cuando terminaba San Isidro y me iba a la Feria de Granada. Ni en toros, ni en ambiente –tan festivo en la ciudad de la Alhambra- ni en decoración en los engalanados palcos, ni en mujeres guapas con mantilla, ni en merienda generosa. Nada parecido..

Siguió la tendencia del primer día en las calvas de los tendidos y andanadas y es que ¿no lo ven Aguirre, Marín, Ballesteros y Choperitas? ¿Están ciegos?

Pues entre lo que impone Madrid, esos pitones tremendos de los toros, incluído el de Sepúlveda, quinto, lo poco que embisten y la frialdad del público, la antifiesta está servida. Pero critiquen a Las Ventas y piensen en otras plazas, como la del Baratillo. Por lo menos vemos toros, malos, pero toros, malos pero con pitones. Sólo falta un detallito : ¡que embistan!

Y ante esos pitones de Madrid, Antonio Barrera sin suerte, como siempre; sin saber, como siempre, y con mucha voluntad, como siempre. Tiene actitud pero no aptitud. Quiere pero no puede.

Y Leandro, que es un buen torero con capote y muleta, mal matador, echa en falta tener un motor más potente. A su toro medio bueno debió hacerle una faena muy corta pero mejor. Parecía que iba para algo pero no pasó nada. Se vió la calidad que tiene y los defectos que no le dejan salir de donde está. Demasiado pollo, encima, para un artista.

Siempre me ha interesado Sergio Aguilar y después de verlo hoy puesto, dispuesto, con mucho valor con capote, muleta y espada, sabiendo lo que hace, no valorado por el respetable, creo que se merece oportunidades porque tiene base para triunfar.

Será otro día de menos pitones y más dulzura.


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