| |
Tirando de pico. Anecdotario taurino de Francisco Picó
Por Francisco Picó 30/04/2009 |
| |
Las buenas ideas de un mozo de espadas.
Ignacio Sánchez Mejías tenía un mozo de espadas llamado Antonio Conde.
El hombre además de cumplir muy bien con su cometido, demostró que también tenía ideas brillantes.
Una tarde en que el torero se mostraba, desganado, abúlico y aburrido, el mozo de espadas se le acercó y le dijo.
Maestro, no vea usted la guasa que se gasta aquel gordo que está en la barrera. Está diciendo cosas que no quiero ni repetir.
¿Quien es, donde está, preguntó Ignacio?
Alli, en la barrera, junto a esa señora tan exuberante.
Ahora veras, dijo Ignacio. Cogió banderillas y puso tres pares que hicieron levantarse al público de los asientos.
¿Qué tal, ya se ha callado ese gordinflón?
Maestro,ha sido mano de santo, ya no ha vuelto a protestar con gran alegría de sus vecinos, que estaban hasta el gorro de oirle vociferar.
Comentarios
Sin comentarios
|
|
|
| |
|
|