Rebelión social o promoción inteligente, nuevo artículo de Díaz-Manresa
Por Ricardo Díaz-Manresa 16/04/2009
 
Para arreglar la situación, hay dos grandes soluciones : o la promoción inteligente o la rebelión social. O que grandes personajes y las televisiones defiendan el espectáculo o renuncia masiva a la renovación de abonos como el próximo y terrible San Isidro 2009
Rebelión social y promoción inteligente
por Ricardo Díaz-Manresa
16-abril-2009

El espectáculo taurino tiene dos salidas para su regeneración y para hacer frente al aluvión anti que está ahí y para parar el cada día mayor distanciamiento que hay que hay entre el toreo y la sociedad española, que se deja manipular en esto como en todo. Cada vez es menos sensible a lo español del toro. Hay otras modas, mientras la televisión va cambiando lentamente a esta sociedad manipulada

La promoción inteligente vendría de actos como el del Pregón Taurino de Sevilla, en el que Carlos Herrera demostró ser buen aficionado y mejor defensor del espectáculo, igual que antes lo hicieron Vargas Llosa, Albert Boadella o Pérez Reverte. Personajes populares y prestigiados cuyas palabras necesariamente deben tener eco en la opinión pública ...siempre y cuando la opinión publicada les deje algún sitio.

Después estaría la televisión, no la del bigotes, si hubiera lógica en esta España, siempre de bandazos que ha pasado de las prejubilaciones con poco más de 40 años de militares, sobre 50 a los empleados de banca, también a esta edad en la televisión pública etc hasta decir ahora que hay que seguir más allá de los 65. Una televisión que se mata por dar partidos de fútbol de la liga inglesa, o baloncesto de los españoles de la NBA, lo que puede estar bien para su público, pero sin abusar, y no da un festejo en directo de los grandes acontecimientos taurinos de la temporada.

Y después llegar a los medios informativos, estar en los grandes centros donde se cuece lo importante, tocar a las autoridades y, sobre todo, sobre todo, sobre todo (lo repito tres veces), ofrecer grandes espectáculos en la plaza y no lo que hacen, por ejemplo, Sevilla y Madrid. Grandes espectáculos que interesen. Ya han visto lo de la corrida de JT en Barcelona.

Y si todo esto no se consigue o no es suficiente, que empiece la rebelión social de la afición. Lo mejor sería una masiva renuncia de abonos de la intragable y próxima feria de San Isidro. Una rebelión social necesaria en otros aspectos de la vida nacional, pero impensable por el pueblito español que tenemos, e impensable también por el publiquito taurino que tiene miedo de quedarse sin abonos y que paralelamente el canal menos se vaya a la ruina y no de las ferias. Se sacrifica aunque tenga que regalar la mayoría de las entradas, a porteros, camareros, amigos, sobrinos y gente con graduación y sin ella.

Si no, seguiremos yendo de culo, tragando, aguantando y algunos cabreándose.

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