Maldito parné. Artículo de Francisco Picó
Por Francisco Picó 06/04/2009
 
El vil metal y la feria de San Isidro
En la letra de la célebre canción de los maestros Manuel Quiroga y Rafael de León, estrenada en el año 1935 y titulada Mario de la O, se repite varias veces aquello de "maldito parné".
En la actualidad y vistas las combinaciones de la isidrada, lo de maldito parné vuelve a tener sentido.
Vamos a ver: José Tomás pide 420.000 euros por corrida en Madrid, esto es 70 millones de pesetas. Los empresarios aducen que el montante ecónomico del aforo es de 71 millones y medio de pesetas, (en algún sitio he leído que es de 80 millones), pero es igual, si se pagan 70 millones a Tomás, dicen los Choperitas, cuanto queda para pagar los toros, a los otros espadas, los gastos generales, los impuestos, el IVA, y otros gastos como el transporte, la manutención de los animales y un sinfín de otras facturas.
Claro está que ese no es el argumento. Cuando se contrata a un torero por ese precio, detrás de ello está, lo que el mismo tira del abono.
Pero quizá los empresarios piensan que en Madrid con 18.000 abonados lo de "tirar del abono" les trae al pairo.
Pues bien, que se haga lo que algunos empresarios hacían con Manolete. La corrida en la que intervenía "the monster"tenía un precio especial.
El que quería ver torear a Manolete o pagaba la entrada más cara o se quedaba en la calle. Claro está que luego las exigencias de los espectadores iban en consonancia. Lógico.
Pero hay más. La empresa quiere rebajarle los honorarios a Ponce. Y Enrique dice que nanay.
Después de 20 años, fiel a la cita y demostrando que es el mejor torero de toda la historia del toreo, ahora vienen ustedes con rebajas. Lo dicho, nanay.
Lo de Cayetano es un asunto de derechos de televisión a negociar directamente. Pues bien.
Lo del rejoneador Ventura, que si quería tres corridas y que Hermoso dice que en ese caso él también quiere tres.
Pues bien, tres a cada uno. ¿Qué pasa? Que alguien se queda fuera. ¿A que igualmente algún caballero se queda fuera?.
Lo que si nadie puede negar es que salvo cuatro, o cinco, como máximo, festejos lo demás es pura morralla.
El resto de los toreros son de medio fuste. Se habla de que a muchos se les puede despachar con 15.000 euros (dos millones y medio de pesetas).
Y ahora viene la pregunta. ¿Cuanto puede ser el beneficio del San Isidro 2009?.
Van a rebajar algo a los aficionados en nombre de la tan cacareada crisis.
Repito, maldito parné.


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