Tirando de pico. Anecdotario taurino de Francisco Picó
Por Francisco Picó 09/02/2009
 
El cansancio, el sueño y las cinco verónicas de Juan Belmonte.
Juan Belmonte refería de esta manera la tarde en la que instrumentó cinco verónicas siin enmendarse a un toro, en una de las mejores tardes de su carrera taurina.
El primero de mi lote me cogió de mala manera. Lo maté como pude y pasé a la enfermería acompañado de mi mozo de espadas y de personal de mi cuadrilla.
Los médicos comenzaron a reconocerme y no encontraban nada, solamente un fuerte hematoma.
Todo el mundo miraba ansiosamente al cuadro médico, inquiriendo qué lesiones tenía.
Uno de los galenos dijo solemnemente: señores lo que tiene es sueño, mucho sueño, vean ustedes que se ha quedado dormido.
Los demás reaccionaron y comenzaron a vestirme de nuevo mientras yo luchaba para dominar el sueño.
Salí de nuevo a la plaza para matar el segundo y fue cuando el cansancio, la gran fatiga y el enorme sueño que tenía me obligaron a dar las celébres cinco verónicas sin enmendarme.
Desde el callejón me llegaron las voces que deciían ¡Cinco verónicas sin enmendarse! Esto es lo nunca visto.
Mientras, yo pensaba y me decía para mis adentros, ¡Cinco días sin dormir y toreando!

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