Francia, don Pablo y don Manuel, nuevo artículo de Díaz-Manresa
Por Ricardo Díaz-Manresa 26/12/2008
 
Se está moviendo mucho el negocio taurino en Francia. Mont de Marsán y Bayona han pasado de las manos de los Chopera nietos a empresarios franceses. Tendremos que mirar intensamente lo que hacen y cómo.
Francia, Don Pablo y don Manuel
por Ricardo Díaz-Manresa
26- diciembre- 2008

Don Pablo ideó y creó el Imperio Chopera y don Manuel lo ensanchó y perfeccionó y los hijos, Oscar y Pablo, se lo encontraron al heredarlo. Pablo Martínez Elizondo empezó de la nada y acabó en el todo y su hijo Manuel Martínez Flamarique multiplicó ese todo y en su imperio hubo una época en la que no se ponía el sol : España, Francia y América.

En Francia ahora ya es otra cosa. A Oscar y Pablo Martínez Labiano se les han ido Mont de Marsán y Bayona –hecho importante- y don Pablo y don Manuel se habrán quedado con cara de póker.

Esto es lo que tienen las monarquías, que no todos los herederos legítimos son iguales. De contratista de caballos, Pablo Martínez Elizondo supo acabar en el podium y el heredero Manolo Chopera, el mejor empresario que he conocido, se especializó en multiplicar, en hacer las cosas bien y en trabajar muchísimo. Y en saber utilizar las relaciones públicas. Y a los hijos, que se lo encontraron todo hecho, se les agrieta el pantano y el agua comienza a esfumarse.

Sé que los tiempos han cambiado, que puede que los franceses quieran sus plazas francesas para los franceses, que estén haciendo nuevas experiencias, pero muy probablemente a don Pablo y a don Manuel no se les hubieran escapado estas dos plazas fundamentales en el panorama taurino francés y en el universal.

Los nietos Choperas lo que deberían hacer es aprender la lección, apretar, cambiar en lo que sea para bien, acordarse del abuelo, tener presente al padre y procurar que no siga la sangría.

El mundo cambia todos los días, pero poquito a poco, pero en Francia parece que las novedades son muchas y rápidas. Se toman el toreo, su organización y su negocio más en serio que en España (donde no lo hacen ni en los asuntos del bolsillo y la política), quieren hacer muy bien las cosas y en muchas de ellas ya han superado a los españoles, que lo inventaron. Pues que lo perfecciones y nosotros podamos verlo. Y que el espectáculo se modernice y se autentifique.


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