Taurovuelta, nuevo artículo de Díaz-Manresa
Por Ricardo Díaz-Manresa 01/12/2006
 
Ya han vuelto. Entre tauroven (me como la t) y taurovete nos quedamos en la taurovuelta de Taurodelta. Mucho vaivén. Nos vamos a marear.
Vuelta para Taurovent, ahora Taurodelta. O sea, la revuelta. Cabreos de todas las entidades que denunciaron los más de 100 incumplimientos de la época anterior y que pidieron antes de la concesión que no  volvieran. Cabreos de todos los aficionados que agradecieron sus dos buenos sanisidros ?muy superiores a los de los Lozanos- y se desesperaron desde junio a octubre con carteles invitadores a la deserción y con esas novilladas al final de cada ciclo, que se les habían olvidado organizar  y que dejaron más cemento que en toda la historia dando una imagen muy negativa.
 
Taurovent, mucho vaivén. En el 2004 mandaba San Román, pinchaba Calderón el merengue, tenía poder en la sombra Beca Belmonte y no se sabe todavía la función de Cano. Un galimatías en la que cada uno decía cosas diferentes o contradictorias y que  daba la sensación de un equipo de grillos. En el 2005, Choperita parece que tomó el mando pero no subió la calidad de la segunda mitad del ciclo y siguió la juerga. Nos reímos mucho con esas funciones de sábados y domingos de octubre y sobre todo  que -en la renovación de abonos de otoño, al sol, al aire, a la lluvia o a lo que haya- pusieron en nota oficial que ?los domingos 17 y 24 no se renovarán abonos aunque en función de las necesidades de los abonados también podría renovarse (escrito en singular) en estos días?.¡Dios, que lío¡ ¿Alguien entiende algo? Incluso se equivocaron alguna vez en el programa oficial de toros y toreros y ¡ tuvieron que rectificar por los altavoces de la plaza! Los toreros no eran los anunciados en el programa, pero los toros sí?
 
La Comunidad tenía un problema : renovar a estos taurolíos o tauroleches ?que, por lo demás han hecho temporadas sin sobresaltos- o echarse en manos de Simón Casas, creativo, soñador, vendedor de mucho humo y de realidades a la vez con el miedo que  les daba la apuesta. Merecía la pena el riesgo por dos temporadas y muchísima parte de la afición lo deseaba y lo esperaba. Menos experiencia globalmente sí, pero con mucha renovación y más ilusionante. Si hubo otras razones, los tribunales -a los que ha ido Tauroart- lo dirán.
 
En fin, vuelta de Taurodelta, más de lo mucho triste que nos ofrecieron y el deseo que se fijen en los sanisidros 2005 y 2006 y  sigan ese camino. Insistiremos dando vueltas con Taurodelta ?así llamada al principio- después Taurovent y ahora de nuevo Taurodelta. Nos levantan dolor de cabeza con tantos cambios.


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