Queridos tenistas-toreros de Las Ventas, nuevo artículo de Díaz-Manresa
Por Ricardo Díaz-Manresa 23/09/2008
 
Gran altavoz la Copa Davis en Las Ventas para lanzar el toreo al orbe entero. Todo muy beneficioso. Pero comparemos, si se puede, el mundo de los deportistas con el de los toreros, a los que cada vez admiro más.
Queridos tenistas-toreros de Las Ventas
por Ricardo Díaz-Manresa
23-septiembre-2998


Queridos, sí, muy queridos, pero cuanto más veo a los tenistas, futbolistas, deportistas en general, artistas del cine, teatro, televisión, más quiero a los toreros. Cada vez que hay que hacer comparaciones, los toreros vencen, incluso estos días en Las Ventas de la Copa Davis, que ha sido –y hay que reconocerlo- beneficiosa para el toreo porque lo han tenido que recordar todos. Primero, viendo el escenario (espléndido). Segundo, los periodistas utilizando expresiones taurinas, en especial los comentaristas de televisión. Tercero, los tenistas presentando el torneo con un capote en las manos. Y cuarto sacando al héroe a hombros, al histórico Nadal. En fin, que ha sido la gran fiesta del tenis y del toreo. Un altavoz publicitario inimaginable. Una presencia en todo el mundo. La preciosa plaza de toros de Las Ventas convertida en una pista de tenis de tierra batida. Y encima ha terminado en apoteosis por la victoria de España, con un público –lo que viene siendo novedad muy positiva- mostrando con orgullo la bandera española. Hemos empezado esta buenísima costumbre por el deporte y se afianzará en todos los terrenos, como debe ser, como hacen en todos los países que quieren a su patria.

Como “hay gente pa tó”, que dijo Rafael El Gallo, algunos han criticado, en su derecho, que dentro de la remodelación urgente para convertir las Ventas en pista de tenis han arrasado hasta con las dos salas sociales, la Vip y la otra, convertidas en estancia de masajes, sitio de cocina, lugar de descanso y supongo que hasta con duchas y servicios. Era necesario porque a eso están acostumbrados los tenistas en todos los recintos del circuito internacional, en toda la geografía de los gran slam.

Y me ha venido a la cabeza, ya que nunca antes lo había pensado en mi vida, que también en esto vencen los toreros. Vienen vestidos de su hotel, no necesitan servicio alguno en la plaza, no sé si hacen pis u otras necesidades allí, cuando los nervios de lo que les espera lo haría lógico. Están siempre en el callejón, en el ruedo o toreando, no demandan comodidades. Ni una. Cuando acaban, se meten en su furgoneta y se van a su casa, que es el hotel de turno. ¡Qué diferencia con los deportistas!

Van con un traje de luces incomodísimo, con una chaquetilla, que es una coraza. La taleguilla, metida a presión. Con camisa de manga larga y con corbata. Y soportando temperaturas muy altas. Son desde luego unos héroes.

Los tenistas, por ejemplo, demandan silencio. Debe haber un silencio absoluto para poder darle a la bolita con la raqueta. Los toreros en cambio soportan el más absoluto y desgarrador griterío mientras –no lo olvidemos nunca- se juegan la vida. Y les dicen lo que deben hacer con los crúzate, pónsela, pierde dos pasos, así torero. Y las voces vienen del callejón –apoderados o banderilleros- o del público que les increpa, o los insulta o lo ridiculiza. Dígale usted a voces a un tenista que suba a la red, que el golpe no era el adecuado, que saque de otra manera, que no sabe devolver la pelota…y paran el partido y al gritador lo echan a la calle.

Ver a Nadal es un espectáculo. Lo admiro, lo sigo, lo aplaudo y le estoy muy agradecido, pero cuanto más veo a los tenistas (y deportistas en general) más quiero a los toreros. Sois unos héroes. Tenistas queridos de la Davis, sí. toreros queridísimos y admirados siempre, por supuesto..




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