Vi torear a José Tomás, artículo de Juan Posada
Por Juan Posada 02/09/2008
 
Presentaba la muleta adelantada, tersa y, muy despacio, sin enganchones, la conducía hacia su espalda, para rematar el natural ¡Una delicia! ...Juan Posada recrea en La Razón una faena de José Tomás en Las Ventas... en 1997.

El pasado día 5 de agosto vi torear a José Tomás. Me volví a sentir ágil, joven y entusiasta. Él se cruzaba con un toro noble, pero remolón, en Las Ventas. Presentaba la muleta adelantada, tersa y, muy despacio, sin enganchones, la conducía hacia su espalda, para rematar el natural ¡Una delicia!

Era la hora de la siesta y, aún hundido en sus delicias, creí soñar; pero era cierto: allí estaba Tomás toreando de verdad, en TV, en un programa retrospectivo de 1997. Actuaban con él, Litri y Julio Aparicio, ambos borrados... Tomás cortó dos orejas y abrió por vez primera la Puerta Grande. La faena convenció al público de que estaba ante un gran torero.

Toreó muy bien con el capote, adelantándolo para frenar y encauzar las duras acometidas iniciales. Las chicuelinas, limpias y ceñidas, sin tropiezos... La gente, sorprendida, se entusiasmó, sin arrebatos. Había encontrado un torero de Madrid que toreaba como Dios manda: cruzado al pitón contrario, engaño al morro de la res y pierna adelantada al iniciar cada muletazo. Además un primor de templanza...
Ese video de su primera salida a hombros de Las Ventas es digno de verse. Sus partidarios para, además de solazarse, rememorar gozos pretéritos. Sus detractores para comprobar cómo toreó Tomás ese día. El aficionado común, por puro goce. Los aspirantes a toreros, para aprender, y el propio protagonista para darse un disfrutón. Aquella noche soñé que alguien, no sé quién, toreaba un toro ¿en la marisma? Por verónicas y naturales, de alhelíes...

Comentarios

Sin comentarios