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La información también para atrás, nuevo artículo de Díaz-Manresa
Por Ricardo Díaz-Manresa 31/10/2006 |
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La cosa de los toros nunca ha sido plato fuerte para la nube mediática, que sólo lo trata en las desgracias y en lo que se refiere a las partes bajas de sus componentes. Lo demás, lo ignora y es casi un milagro que susbsista. Quizá lo haga por tener -que es lo que yo creo- una fuerza arrolladora, que está ahí, que no se ve, pero que ejerce de motor para llenar las grandes plazas de las grandes ferias y en los grandes días.
El ?avance hacia atrás? del mundo taurino -reflejado en algunas circunstancias adversas- se ve reflejado en la información. La cosa de los toros nunca ha sido plato fuerte para la nube mediática, que sólo lo trata en las desgracias y en lo que se refiere a las partes bajas de sus componentes. Lo demás, lo ignora y es casi un milagro que susbsista. Quizá lo haga por tener -que es lo que yo creo- una fuerza arrolladora, que está ahí, que no se ve, pero que ejerce de motor para llenar las grandes plazas de las grandes ferias y en los grandes días.
Pero la realidad mediática de los nuevos comunicadores sociales va en distinta dirección.
La prensa clásica sigue su distanciamiento. Y el diario El País, el que más se vende, continúa dedicando cada vez menos espacio a los toros, hasta el punto que ni se dignó a nombrar un sustituto de Joaquín Vidal, algo incomprensible si se hubiera tratado de otra sección del periódico. Y es evidente que ?discusiones al margen- el espacio dedicado entonces a la cosa de los toros era muchísimo más grande que ahora. Por el contrario, el holding mediático Prisa se vuelve loco por tener la exclusiva de los derechos televisivos de la Feria de San Isidro. Los mismos que no hacen casi caso a los toros en el diario escrito de su empresa o que ponen en marcha una política o estrategia de silencio progresivo enloquecen por televisar la más importante feria taurina porque ahí directamente les otorga audiencia y dinero.
La prensa nueva, la gratuita, nació casi de espaldas al mundo taurino. Tampoco le hace caso. Y el más regalado de todos, el de más ejemplares, que a la vez es el actualmente más leído de España, el 20 minutos, publicó hace muchos meses que no iba a dar ni una palabra de la actividad en los ruedos...a petición de cartas de algunos lectores. Y ahí sigue.
En cuanto a los diarios de Internet, los generalistas, la otra gran novedad mediática, que puede ser el gran futuro de la información, díganme cuántos dan toros y cómo. Tampoco es una situación como para ponerse a cantar.
Por lo que respecta a la radio, el anquilosamiento es total. En todas las emisoras que dan información taurina -que hay alguna importante que no la da- sigue instalado el geriátrico, la edad de piedra, los mismos desde antes de Franco, con lo cual tengo la duda de si es mejor ofrecer programas o suprimirlos. Y no hay visos de que esto vaya a cambiar: la misma política, la misma situación, los mismos intereses, la misma ideología.
Y en la televisión que ven pues eso: ya ven lo que pasa. O sea, marcha para atrás. Salvo en dos casos concretos y poco positivos. Pero ese es suceso aparte. Merece otro día una nueva columna.
Como resumen, los dos primeros periódicos de España -de pago y gratuito- y los diarios generalistas de Internet, de espaldas. Y los hablados y televisados con productos viejos o podridos si los contemplamos con generosidad, salvo las excepciones de rigor, que alguna habrá.
Y menos mal que ABC y LA RAZÓN, los portales taurinos digitales -como el que están leyendo ahora- y el semanario APLAUSOS nos tienen al día.
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