Desfaciendo entuertos. Artículo de Francisco Picó
Por Francisco Picó 27/06/2008
 
Sobre una extraña salida en hombros en la corrida que cerró la feria de Hogueras de Alicante.
El pasado día 24 de junio en la corrida que cerró el serial alicantino los tres espadas actuantes, El Juli, Manzanares y el toricantano Eugenio Pérez salieron a hombros tras cortar dos orejas por coleta.
Hasta ahí nada de particular. Lo que ocurre es que a la salida en volandas se sumó otra persona que no llevaba traje corto, aunque sí iba tocado con un sombrero andaluz.
Todos pensamos que era el mayoral de la ganadería. Nuestro compañero, colega, y sin embargo amigo, José Luis Benlloch, que retransmitía el festejo para Canal-9 así lo hizo saber, pero Maria Isabel Donet, que como siempre había realizado de forma impecable las entrevistas en el callejón, salió al paso para decirle: "José Luis nos informan que esa persona no es el mayoral de la ganadería".
Benlloch se puso serio y dijo que no procedía pues, un detalle de tan mal gusto. Naturalmente todos de acuerdo.
Al día siguiente me puse al habla con la encantadora Isabel y me confirmó que el veterinario de la plaza de Alicante, Marcos Llorens le dijo tajantamente "Isabel, ese señor que sale a hombros junto a los toreros no es el mayoral de la ganadería".
Ante la duda no cabía otra cosa que indagar ante el titular de la ganadería, Victoriano del Rio, para averiguar si se había tratado de una broma, de un desahogado, de un intruso o simplemente de un caradura.
Nada de eso. No pude hablar con el ganadero, pues se encontraba en Badajoz, pero si lo hice por teléfono con su amable esposa, quien me lo aclaró todo.
Ese señor no era ningún desahogado, era una persona que pertenecía a la casa, esto es a la ganadería.
Lo que ocurre es que el mayoral al acabar el festejo corrió precipitadamente a los corrales con objeto de hacerse cargo de los sobreros.
Por esta razón y ante la ausencia del mayoral, su ayudante optó por subirse a hombros para acompañar a los tres diestros en lugar de hacerlo como es costumbre el mayoral. Pero insisto, se trataba de una persona autorizada y perteneciente a la ganadería.
Aclarado queda y deshecho el entuerto.

Comentarios

Sin comentarios