El Cid y...cierra feria. El San Isidro de Díaz-Manresa
Por Ricardo Díaz-Manresa 03/06/2008
 
El Cid ha sido lo mejor, con diferencia, de este infame San Isidro de los deltaschoperitas y Esperanza Aguirre. Alegraron los últimos días Perera, El Fundi, Talavante y, cómo no, Diego Ventura.
El Cid y…cierra feria.
Ricardo Díaz-Manresa
03-junio-2008

Lo del Cid es lo único para recordar de verdad en esta feria infame de San Isidro, que se sabía infame cuando estaban haciendo los carteles y cuando la Comunidad –vaya rostro- los aprobó a los deltaschoperitas. No podía haber duda, aunque hasta el cielo los ayude no teniendo que suspender ni un solo festejo cuando ha llovido prácticamente todos los días. Pero así de generoso con algunos es el cielo.

A Manuel Jesús el Cid hace cinco o seis años lo ignoraba el 98 por ciento de habladores y escribidores mientras avancetaurino lo defendía y no se explicaba la causa de esta situación tras faenas gloriosas en Las Ventas, aunque el equipo del de Salteras fuera de hojalata y el torero, no en el ruedo, quizá también. Después de lo de Bilbao, se les abrieron los ojos a muchos, aunque no del todo, y ahora tras el San Isidro 08 parece que a todos. Es lo mejor con diferencia que se ha hecho en la feria, en la que ha perdido dos puertas grandes por la espadita dichosa, que es importantísima para coronar las grandes obras.

Incluso el día de los victorinos se le puso mucho en contra : lesión del tobillo, que le molestó bastante, los toros a los que tuvo que exponerles a fondo y…hasta los mulilleros, lo que es el colmo. Este grupo -parece que nuevo en la plaza de Madrid- se llevó al toro con tal velocidad que no dio tiempo a pedir la segunda oreja (que quizá habría obtenido pese al pinchazo y a la estocada defectuosa por el conjunto de su gran feria) y casi a no poder cortar al toro ni la primera. Los mulilleros, que siempre se han distinguido por su paso de procesión para…dar tiempo a que el público pida hasta la tercera oreja (si ello fuera posible) pues se pusieron a correr como Fernando Alonso. También tuvo en contra su cabeza : series de más por el pitón malo de cada toro…lo que siempre, al alargar las faenas, dificulta el buen uso del estoque. En fin, que Santiago y cierra España y El Cid y cierra feria.

Ha quedado claro en la opinión de muchos que es el que mejor torea. Torero de seda con el capote, de mínimos enganchones con la muleta y de gran poder con la izquierda, ejemplo de naturales -y con toros de verdad- para esta generación y las posteriores. Y a aprender con la espadita, que aquí eres un petardo.

La continuación de la gloria la trajo Diego Ventura siempre arrasando en todas las plazas. Se quitó Hermoso, merendado por este gran contrincante en Sevilla y Barcelona, pero no lo echó en falta para poner todo lo que tiene y sabe. Otros compañeros, siendo buenos, pertenecen al siglo pasado del rejoneo, al inventado por Ángel Peralta. Y no se han fijado del todo en la revolución que trajo el Niño Moura y también Lupi y que consagró y perfeccionó Hermoso, el mejor de todos los tiempos, hasta hoy. El Niño Moura, ya fuera de tipo hace años, que le deje paso de una vez a su niño, que tiene condiciones.

En la memoria, un gran Perera con los de Fuente Ymbro –la gran, inesperada y asombrosa decepción de la feria- con un Juli nervioso y desconcertado. Madrid se le atraganta.

Destacar un toro de Palha, muy bueno para la muleta, pero que ni borracho se puede sacar el pañuelo para la vuelta al ruedo, con un Bolívar con moral tras sus triunfos colombianos del invierno mientras los adolfos siguen viniendo, más por rutina que por méritos, como aquellas vacadas que traía don Livinio cada año. Tarde importante para el Fundi, que es otro torero diferente, y reencuentro con el Talavante bueno. Y el cierre del Cid que eclipsó todo lo eclisable.

Lo demás de los últimos días isidriles, queridos deltaschoperitas, para el carro tétrico del olvido.


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