Cornadas indiscutibles y triunfos discutidos. El San Isidro de Díaz-Manresa
Por Ricardo Díaz-Manresa 27/05/2008
 
L a sangre y la polémica han llenado los últimos dias de la feria de San Isidro. Siguen triunfando desconocidos.
Cornadas indiscutibles y triunfos discutidos.
Ricardo Díaz-Manresa
27-mayo- 2008

Ha corrido más la sangre que los triunfos en los últimos días de San Isidro. Cornadas indiscutibles para El Payo y, sobre todo, para Frascuelo –matador demasiado veterano- y El Ruso, banderillero con carrera por delante. La suerte se fue con el rejoneador Alvaro Montes, casi ileso en un encuentro terrorífico, que podría haber sido mortal, no sé si por culpa del caballo o del caballero. A Frascuelo quizá se le notara que es sesentón para irse raudo del toro. El Ruso miró demasiado al novillo cuando se tenía que haber quitado rápidamente corriendo sin más, pero hay que tener mala suerte para que te acierten así y ahí. En la del Payo, la menos espectacular y la de menor gravedad, quizá se equivocaron novillo y novillero.

En las discusiones, si este mejicano Payo estuvo a la altura de un novillo de triunfo, de clamor, de ofrecer las dos orejas desde el primer momento y siempre. No levantó todos los entusiasmos necesarios. Enrique Ponce, que viene a Madrid con los “lozanos” –estos alcurrucenes están más en baja que sus dueños y son tan malos como ellos empresarios- no sé si con la pretensión de pasar de puntillas un año más, en el que se ha dicho lo de siempre : para unos es el cénit de la técnica y para otros el de quitarse de ahí y aliviarse. Dos avisos, todo muy largo y un nuevo San Isidro para su Guinnes. Discutido Morenito de Aranda, con muy buenas maneras y con toros de triunfo.

Discutido Morante, con todo y un poco más a favor, con un público predispuesto por los medios informativos para que se le caiga la baba esté como esté y lo premien, justa o injustamente, por lo que hace bueno, malo, intermitente y mediopensionista. No lucharé contra la masa. Que le dé lo que quiera y a otros que los crucifique injustamente. Otro con suerte, al que no le discuto sus méritos, pero sí muchas actuaciones, es el Juli, también siempre en el podium de los informadores, profesionales o no, aunque llegue el décimo a la meta En su emisora o periódico estará siempre entre los primeros. Cosas.

Buena escuela la de Leonardo Hernández, que apunta muy bien y para el hijo de Moura, buen futuro. A Israel Lancho con un magnífico cuadri –cuánto me alegro que esta ganadería vuelva a echar toros buenos- se le fue el triunfo por la espada, en una tarde de mucho mérito para alguien que no torea. También discutido El Sombrerero, pero menos.

Unos días con miga informativa –los mediáticos se pirran por la sangre- y con triunfos escasos. La verdad del toreo es la sangre derramada pero esos mediáticos no insisten en lo heroicos que son los toreros. Lo demás, mejor olvidarlo en esta feria de la mortadela mala. Muy flojitos nombres que parece que se quieren ir al hoyo o continuar en él. Son los no nombrados estos días, que torearon y que todos sabemos quiénes son. Sólo se salva Manzanares.

Mientras tanto, la Comunidad y los deltas –abreviatura de los choperitastaurodeltas (todo seguido)- llenándose la buchaca. Que les aproveche. Y los del abono cautivo regalando entradas a familiares, amigos, conocidos, a los porteros de todas las fincas y camareros de todos los bares. Así está Madrid y San Isidro.


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