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Un nuevo paseíllo, nueva opinión de Paco Delgado
Por Paco Delgado 14/01/2008 |
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Comienza una nueva temporada y varias son las claves para esta campaña que arranca.
Con las ferias valencianas, este año con la Magdalena por delante, comienza una nueva temporada. Una campaña en la que deben solventarse varias dudas y resolverse algunos interrogantes que en 2007 no quedaron despejados.
Para empezar, José Tomás sí que parece dispuesto a dar la cara en todas partes, planificando una campaña acorde con su categoría de primera figura y no limitándose a una gira de exhibición, tal y como planteó su ejercicio de reaparición. Su presencia en las dos primeras ferias de relevancia y trascendencia así lo demuestran. También sería bueno que el torero con más tirón ahora mismo no racanease a la hora de elegir los toros a los que se enfrente ni tampoco ponga pegas para medirse con los otros gallos de un corral que este año tendrá que estar movidito.
Porque Enrique Ponce sigue empeñado en no dejarse bajar del pedestal de número uno y así lo ha confirmado en América, donde ha cumplido una temporada sencillamente extraordinaria y a sus casi veinte años de alternativa seguirá dando motivos para la admiración y la sorpresa. Tampoco El Juli querrá dejarse sorprender y arreará desde el principio, ya que si algo le sobra al madrileño es casta y amor propio, dos valores que le hacen seguro de cara al público, puesta que cada tarde lo da todo.
El Cid, puede que el mejor intérprete del toreo al natural de ahora mismo, deberá afirmarse como diestro ya indispensable para cualquier plaza y feria que se precien y Castella tendrá que demostrar que no sólo es valiente a carta cabal.
De los jóvenes el nuevo Manzanares deberá refrendar la sensacional temporada de 2007, y habrá que ver cómo le afectó el parón obligado por el dengue mientras que Perera debe alcanzar mayor regularidad para que su genio y talento se vean reforzados y Talavante también deberá dar un golpe de pedal enérgico para seguir la estela de los mejores y no limitarse a grandes triunfos aislados y esporádicos.
Cayetano, otro de los diestros con repercusión, tiene todavía que tirar de humildad y modestia para acabar de asimilar y madurar su concepto del toreo en tanto que Morante, al que sólo cabe esperarlo, irá a su aire y obligará a viajar mucho para tener la suerte de verle el día que toque cara.
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