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Lo que hay debajo de las gradas, nuevo artículo de Díaz-Manresa
Por Ricardo Díaz-Manresa 02/12/2007 |
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La Maestranza ha anunciado, por fin, que va a hacer reformas en las gradas, con la consiguiente pérdida de localidades pero la consecución de un nivel aceptable de comodidad. ¿Cuándo en las Ventas tan mal o peor que en Sevilla?
Lo que hay debajo de las gradas
Ricardo Díaz-Manresa
02-diciembre-2007
En el siglo XXI, en el que estamos y lo digo por si algunos taurinos no se han enterado todavía, la comodidad y seguridad de las plazas es tan importante como encontrar toreros buenos para llenarlas. Me preocupa tanto una circunstancia como la otra y he tenido siempre el gran deseo, desde muy joven, de instalar la comodidad en el espectáculo taurino y su entorno. Recuerdo que en los años 60, en el desaparecido, y magnífico en algunas de sus épocas, semanario ?El Ruedo?, abogué, quizá el primero, ahí está la colección, por instalar unidades móviles en las plazas que no tenían buena enfermería, lo que se puso muchos años después, igual que ahora soy absoluto partidario de los cosos multiusos. Entonces no era rentable, ni pensable, instalar una enfermería estupenda en un pueblo para uno o dos espectáculos al año, o más, igual que ahora la rentabilidad taurina en exclusiva es suicida pudiendo tener muchas más en el mismo edificio como sucede en las plazas cubiertas.
En esas nuevas está garantizada la comodidad, pero ¿y en las antigüas?. ¿Y la seguridad de los espectadores : como se contempla en las plazas viejas? Es la tercera fase tras las enfermerías móviles y los cosos multiusos, lo que en definitiva sirve para dotar al espectáculo taurino de la mínima modernidad que exige este siglo. Y menos mal que no se han dado cuenta los antitaurinos porque podían cerrar exigiendo la ley más de una plaza, incluída alguna de las más importantes.
Pues Sevilla lo ha comprendido así después de varios años de batalla de Juan Miguel Núñez ?creo que al principio más por la incomodad y mala visión del espectáculo taurino desde donde lo ubicaba la empresa Canorea padre e hijo que por la seguridad- y después me he sumado dando la misma importancia a ambas cuestiones y para satisfacer mi inquietud y no seguir siendo arcaicos al lado del fútbol y-¡coño!- porque he pasado algunas tardes insufribles en la Maestranza, que me costaron incluso la única fricción, sólo esa en toda la vida, miren por dónde, con mi desaparecido suegro, sevillano, caballero y buena persona donde los haya. A punto de casarme o recién casado, no recuerdo, critiqué esta situación de las gradas y me dijo ¿Has recibido la carta?. Piqué y pregunté ¿qué carta? Respuesta : la que te he enviado pidiéndote que vinieras. Lo dijo en una comida familiar en el barrio de Santa Cruz, con toda la familia de mi mujer delante, sevillanos de varias generaciones. O sea, que los de la ciudad del Betis no admitían crítica ni de lo evidente. Ahora se sonreirá porque sus paisanos, tantos años después, me han dado la razón.
Lo importante aquí es la reforma, en la que se perderán casi 1700 localidades (que tome nota Esperanza Aguirre Gil de Viedma), y lo segundo lo que ha venido ocurriendo. Es decir, lo que hay debajo de las gradas. La Comisión Provincial del Patrimonio Histórico aprueba la reforma y la Delegación del Gobierno de la Junta de Andalucía señala que hay que dotarlas de comodidad ?o sea, reconocen que hasta ahora no la había- y dar solución al reducido espacio asignado a cada localidad (por fin admiten que eran incomodísimas también por pequeñas y que así fue durante muchísimos años. He leído además que no se va a vender la fila primera, en la que apenas se veía (con lo que se adquirían entradas como trajes sin una manga de la chaqueta, ¿cómo se llama esta tomadura de pelo en Derecho?) y además se admite que esta reforma se lleva a cabo de acuerdo con la Ley de Espectáculos (¿no se cumplía hasta ahora, por qué, de quién es la responsabilidad, quién ha consentido estas irregularidades de incomodidad y engaño, contra quién habría tenido que ir la autoridad en caso de accidente o catástrofe?)
Muchas preguntas que habría que contestar y que resumen lo que hay debajo de las gradas, preguntas que debería responder Esperanza Aguirre Gil de Viedma o, al menos, tenerlas en cuenta porque tanto o más hay debajo de las gradas y andanadas de Las Ventas sin pasillos transversales ni horizontales ni sitio apenas para sentarse ni para poner los pies salvo al lado o encima, según, de los espectadores de la fila anterior.
Igual lo va a hacer la Maestranza, tarde, nunca es tarde si la dicha es buena, lo tiene que hacer Las Ventas. Todo esto lo sabe el Teniente de Hermano Mayor de la Maestranza y la Presidenta de la Comunidad de Madrid porque les remito mis artículos al respecto. Todavía sin respuesta epistolar ?en los dos casos- ni práctica en el segundo.
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