Palomo delira, nuevo artículo de Díaz-Manresa
Por Ricardo Díaz-Manresa 28/10/2007
 
Palomo ha hecho una declaraciones a la revista de Taurodelta diciendo que en el toreo ha sido el mejor con diferencia, que si otro llega a cortar un rabo en Las Ventas le hacen un monumento hasta la calle de Alcalá y que ha toreado con una pureza sublime. Y no son verdad ninguna de las tres afirmaciones. Evidentemente.
Palomo delira
Ricardo Díaz-Manresa
28-octubre-2007

Palomo delira. Lo hace a tumba abierta en la revista oficial de la plaza de toros de Las Ventas, Taurodelta. Tendría un mal momento porque no hay noticias de que padezca enfermedad alguna como creerse Napoleón en sus ratos libres o solitarios. Es la revista de septiembre que han distribuído en la segunda quincena de este octubre. Resulta que algunos hemos visto su carrera enterita, hemos seguido todo su desarrollo como torero desde la oportunidad de Vista Alegre hasta sus reapariciones fallidas y, después de tantas tardes, sabemos exactamente lo que fue como torero (teniendo en cuenta siempre que estamos ante una materia opinable pero con datos y hechos objetivos)

Primera perla. ? Si el rabo que corté en Madrid lo llega a cortar otro, le hacen un monumento que llega hasta la calle de Alcalá?. Mira Palomo: tu faena de Madrid fue de dos orejas de las de entonces, que había que sudar, y antes y ?sobre todo después, incluso en ese mismo San Isidro, hubo mejores faenas, de Paco Camino sin ir más lejos-, no te digo nada desde el 72, muchas más. Ocurrió que un público enloquecido, no sé por qué ?bueno, sí lo sé, eras un torero con mucha garra y muchas narices- y con un presidente ?Pangüa- que iba contra los protestones de la plaza y los informadores muy críticos, dio el rabo para fastidiar a estos dos colectivos.

Tal fue tu triunfo que muy pronto volviste a la plaza durante San Isidro y?no la llenaste. No existía todavía el abono cautivo y masivo. Ese fue el recuerdo que dejaste. Y estos son hechos, querido, no opiniones.

En cuanto leí tus disparates y ví el engaño a las nuevas generaciones que no tienen tu referencia para saber si es verdad o mentira, me recordaste a la serie televisa Cuéntame que me cuenta un cuento a mí ?bueno, a mí ya no- y a muchos españoles de un mundo franquista que no existió. La dictadura fue horrible y la figura de Franco no ejemplar, pero la vida que nos cuenta Cuéntame la viviría un 1% de la población. No es representativa de unos años. Manipulaciones como ésta, cambiando la Historia, hay muchas hoy. Y, claro, Sebastián querido, me veo en la obligación de saltar al ruedo.

Segunda perla. ¿Y quién ha sido Palomo Linares en el toreo, le pregunta José Ignacio de la Serna?. ?El mejor.¡Ojo!, y con mucha diferencia?. Supongo que no estarías bebido ni que estas palabras te las haya dicho el más cínico ?y simpático- taurino que he conocido : José Luis Lozano, que es otro que cuenta historias, a pesar de lo mucho que sabe, que sólo están en su imaginación. Tuviste defectos y virtudes. Eras torero tosco y pueblerino, por basto y retorcido, sin pizca de arte, de formas bruscas y no agraciadas, pero con un valor tremendo, con unas ganas inagotables, con un pundonor extraordinario y una raza fuera de serie, bagaje que te valió para sobresalir entre un grupo de buenos toreros ?bastantes mejores que tú- pero sin tus agallas. Gustabas más a la masa y al sol que al aficionado, pero todos te respetaban por tu entrega. No fuiste el uno de entonces, ni el dos ni el tres ni el cuatro?Un torero que hacía espectáculo a su manera, que entraba en todas las ferias y que era muy conocido?Conocido también por sus películas y sus apariciones constantes en los medios informativos, como el ?Pueblo? de Emilio Romero, que entonces tenía mucha fuerza. Y unos apoderados que consiguieron de ti y para ti lo máximo posible. Fuiste bueno y conocido, pero sin exagerar. En la historia estarás especialmente, no digo que sólo, por el rabo y poco más. Tampoco olvides que tu estrella empezó a declinar y te tuviste que ir de los ruedos y, cuando volviste, no te acompañó precisamente el éxito.


Tercera perla. ?Como era muy flaquito y tenía una gran elasticidad en la cintura, podía permitirme el lujo de echarme a los toros detrás de la cadera. Esa es la pureza del toreo, digo yo, llevar a los toros lo más largo posible?. Sí, sí, te los pasabas y alargabas mucho el pase, pero con la tosquedad y el retorcimiento y la brusquedad antes aludidas. No te pongas de ejemplo. Ni los andares los tenías bonitos.

Querido Sebastián : conseguiste muchas metas., pero las cosas que dices, si fueran verdad, las tendrían que decir los demás para que tuvieran crédito.

Te deseo una vida feliz, que te la mereces, junto a Marina y a tus hijos. Tu boda creo que fue el triunfo más grande de tu vida, de la vida de un torerillo salido de una familia humilde y obrera, de poca cultura, formas poco refinadas y expresión verbal limitada.

Puedes estar orgulloso, muy orgulloso, con todo lo conseguido en la vida, pero no te pases.


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