Peligran la Maestranza y las Ventas, nuevo artículo de Dïaz-Manresa
Por Ricardo Díaz-Manresa 26/10/2007
 
En caso de catástrofe, las localidades de Madrid y Sevilla, especialmente gradas y andanadas, se convertirían en ratoneras. Peligrosas entonces e incomodísimas siempre, no son de este siglo. Hay que abordar ambos problemas. Y, además, las de la Maestranza, carísimas. No quieren darse cuenta que estamos en el siglo XXI. Fijense en otros espectáculos.
Peligran La Maestranza y Las Ventas
Ricardo Díaz-Manresa
26-octubre-2007

No se trata del toreo sino de la seguridad de los espectadores. Juan Miguel Núñez, de Efe, se pregunta con mucha insistencia en sus crónicas de la de abril qué pasaría en las gradas de la Maestranza si fuera necesaria una rápida evacuación del público. Ni me lo imagino porque hay pocas puertas, lejanas para casi todos y estrechas para todos. Y de salida masiva dificilísima y lentísima.

Yo lo trasladaría también a los tendidos, aunque lo de las gradas es sangrante. Las de la Maestranza son ratoneras. En caso de peligro público, no caerían como ratones sino como moscas. Es hora de planteárselo. El compañero ve desde allí las corridas y, lógicamente, está preocupado. Las ve él y la mayoría de informadores, con las columnas como acompañantes, que esa es otra. Recen para que o les toque una delante o la llamada segunda fila. Verán lo que yo les diga.

Queda muy bonito y literario que la empresa entregue las llaves a los maestrantes al día siguiente de la última tarde de la temporada y que éstos se la devuelvan ?preciosa- en las fechas previas al acontecimiento de Resurrección, preciosa de pintura y de madera. O sea, grandes afeites externos sin entrar en este problema que hasta ahora, gracias a Dios, no surgió. Posible, no probable..

Y al problema de la seguridad sigue el de la comodidad, igual que en Las Ventas. Gradas de Madrid y de Sevilla ?y encima con el precio de estas últimas, altísimo- por su escasez de espacio no son para este siglo. En días de taquillazo, las sardinas en lata están mejor que los espectadores de toros. Y si es día frío ?rarísimo- bueno?.Lo malo es que el calor apriete? Mover brazos y piernas es un éxito, utilizar prismáticos resulta dificilísimo e intentar escribir, inalcanzable.

Lo de posible catástrofe en gradas de la joya taurina de Sevilla lo traslado a gradas y andanadas de la catedral madrileña del toreo. No hay espacio, ni salida asequible ni espacios razonables y modernos. Sería un guirigay.

Queridos Esperanza Aguirre Gil de Viedma y maestrantes todos : tomad nota. Reformar esas localidades, poner pasillos para poder acceder a ellas, multiplicar y ensanchar puertas y colocar a las dos plazas estrellas donde y como deben estar.

De las demás antigüas no digo nada. Es tema aumentado y multiplicado.




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