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Reglamentos de Babel
Por Ricardo Díaz-Manresa 03/04/2006 |
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Reglamentos a la carta, plurireglamentos, como los de la torre más famosa conocida, la de Babel. Ya tenemos el nuevo de Andalucía. O sea, que cada región, comunidad, provincia, nación o nacionalidad tendrá el suyo. Igual que ley de educación o de sanidad o de lo que sea. Leyes para todos. Leyes distintas. Leyes a porrillo.
Reglamentos a la carta, plurireglamentos, como los de la torre más famosa conocida, la de Babel. Ya tenemos el nuevo de Andalucía. O sea, que cada región, comunidad, provincia, nación o nacionalidad tendrá el suyo. Igual que ley de educación o de sanidad o de lo que sea. Leyes para todos. Leyes distintas. Leyes a porrillo.
A los que somos partidarios de pocas, lógicas y bien claras y que se cumplan, no nos parece que esto vaya a arreglar el toreo y menos en estos momentos tan difíciles. El público debe tener constancia ?con claridad- de que sus derechos están contemplados y defendidos. La desmembración, la multiplicación de normas, no creo que convenga.
Los aspirantes a críticos tendrán que hacer un master de masters para saber cuándo y cómo se cuentan los avisos: desde que suena el clarín de cambio de tercio, desde el primer muletazo, desde la primera entrada a matar. Quién sale a hombros y por qué: porque se cortan dos orejas en total, porque se cortan dos a un toro, porque se suman las cortadas ayer a las de hoy. Qué puya vale para esta plaza y cuál para la otra. Cuántos puyazos son necesarios en aquel coso y cuántos en éste. Quién ordena en el norte el cambio de tercio y quién en el sur. ¿El presidente, el torero o los gritos del público?. Cuál es la norma para conceder los trofeos. O sea, todo muy bonito y muy clarito... Exactamente lo que se conoce por un galimatías.
A este paso, en los coches de cuadrillas tendrán que llevar los diferentes reglamentos para saber qué hacer y a qué circunstancias hay que enfrentarse. Todo muy sencillo y muy pragmático, también para los aficionados que tendrán que empollarse textos para no hacer el ridi en el tendido. Estar sentado en Las Ventas y que las normas sean diferentes de las de Sevilla y no digamos de las de Bilbao o Pamplona puede ser incluso divertido. Será otra manera de conseguir ser diferente. Divide y vencerás, decían los sabios. Cada vez os entiendo menos, queridos taurinos, queridos españoles, queridos taurinos españoles. Os entusiasma la torre de Babel (que terminó ?no olvidarlo- muy mal porque nadie se entendía).
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