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La presidenta
Por Ricardo Díaz-Manresa 29/03/2006 |
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De la mujer torero ?más de una y desde hace años- pasamos a la mujer presidente y no de una plaza cualquiera sino de la de Sevilla. Otra muestra de que el siglo XXI es de las mujeres. Éste sí que era un feudo de varones en el que ya han entrado las hembras y no empezando por abajo sino en una plaza de primera categoría y en un recinto como la Maestranza.
De la mujer torero ?más de una y desde hace años- pasamos a la mujer presidente y no de una plaza cualquiera sino de la de Sevilla. Otra muestra de que el siglo XXI es de las mujeres. Éste sí que era un feudo de varones en el que ya han entrado las hembras y no empezando por abajo sino en una plaza de primera categoría y en un recinto como la Maestranza que todos reconocen, al menos, que es la segunda de España ?para otros puede ser la primera- y decir España es decir el mundo taurino, todo el orbe. Ana Isabel Moreno ha podido empezar por lo más alto.
Sevilla se convierte, en esta actividad, en la plaza más progre cuando Andalucía no es la más progre de este país llamado España. Ya asimilado que la mujer puede entrar profesionalmente en cualquier faceta de la vida ?aunque hasta ahora ha eludido las más duras y peligrosas como pesca, minería y albañilería, entre otras- lo único sorprendente es que la hayan dejado entrar en este mundo tan acusado de machista. Y para decidir Puertas del Príncipe, rechazo de toros, concesión de orejas y rabos y toda la difícil labor de una presidencia, en la que hay que decidir al momento y delante del público.
¿Y qué puede pasar?. Nada. Lo único importante es que Ana Isabel Moreno esté tan capacitada ?no más- que los otros aspirantes o posibles funcionarios dispuestos a ocupar el sillón de la Maestranza. Está claro que en los mejores puestos tienen que estar los mejores, independientemente del sexo de cada persona.
De momento, quiero resaltar el hecho de esta designación, por lo poco habitual y por ser en plaza de tan enorme responsabilidad. Después, a la vista de sus actuaciones, se dirá de la presidenta ?igual que se juzga a los hombres- si vale o no. Por supuesto, le deseo la mejor suerte. Y también que intente elevar un poquito la categoría perdida en la última feria y en las de los últimos años, bastantes ya.
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