Reaparece la mujer torero
Por Ricardo Díaz-Manresa 09/03/2006
 
No voy a ser políticamente correcto,  no lo he sido nunca si veo  difundir y defender una injusticia y una memez, circunstancias ahora abundantísimas  para desgracia de los españolitos, ese grupo que  traga  mansamente cualquier atrocidad.
No voy a ser políticamente correcto,  no lo he sido nunca si veo  difundir y defender una injusticia y una memez, circunstancias ahora abundantísimas  para desgracia de los españolitos, ese grupo que  traga  mansamente cualquier atrocidad.
 
De lo que voy a escribir es de una mujer torero que ha insinuado su reaparición, que le puede venir muy bien porque los principios del siglo XXI son de las mujeres. España es la nación del péndulo que va de un extremo a otro. De la pata quebrada y en casa se ha pasado a la mayor libertad sexual que se recuerda, de sólo fregar y parir a que friegue el hombre y a no parir, de no poder trabajar a la cuota paritaria (¿) para las listas electorales, el 50% en el Gobierno y la inclusión obligatoria del 40% en los Consejos de Administración. Todo con equilibrio y lógica. Los resultados están ahí y creo con una colega periodística que las mujeres y hombres no seremos iguales ?todo lo iguales que podemos ser-  hasta que hayan pasado por cargos el mismo número de mujeres inútiles del que pasaron de hombres. La estadística femenina avanza para igualarse en ese sentido cuando creo firmemente que deben estar en los mejores puestos los mejores,  sexo al margen, pero los mejores. Para ellas debe ser un insulto que las cuelen por llevar falda y para la sociedad un dispendio poner en puestos de responsabilidad a tontas y a tontos.
 
Este largo preámbulo va dedicado a Cristina Sánchez, torera, que fue de las mejores de su género y la que llegó más lejos.  Hay pocas toreras al igual que apenas hay, si hay, mujeres en los barcos de pesca, en las minas o en los andamios. Y es que la Naturaleza impone sus leyes y por mucho que nos empeñemos la próxima primavera las hojas seguirán siendo verdes, no azules. Hasta que no lo decida el Presidente de nuestro Gobierno, los hombres tienen más fuerza física que las mujeres, circunstancia importante en el toreo.
 
Digo esto porque a Cristina ? como a sus antecesoras- le faltaba fuerza, no valor, para matar al de los rizos y le seguirá pasando si reaparece. Fue una mujer torera interesante pero como torero no pasaba de vulgar. Rompió barreras importantes y más lo haría ahora, pero su puerta grande ?yo la ví- de las Ventas fue de chiste nocturno y su retirada en Madrid ?también la ví porque me interesaba mucho el fenómeno de la mujer en los ruedos- una encerrona con dos gayumbos, media plaza escasa y ningún interés en despedirla.
 
Claro que ahora tiene a su favor el crucero imparable en el que va subida la mujer, la escasa memoria de la sociedad que supongo  la acogerá como una heroína y tenerlo todo a favor en este momento histórico, por lo que puede ?está por ver- impactar en los medios informativos, progres o no, esperándola. Que se lleve todo lo que pueda, que para eso vuelve. Lo decía hace muchos años su maestro Gregorio Sánchez : los toreros sólo reaparecen por dinero, la afición la pueden matar en festivales y en el campo.
 
Pues eso : te deseo que en tu cuenta corriente la reaparición sea sonada.



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