Victorino sí
Por Ricardo Díaz-Manresa 23/02/2006
 
Victorino ha dado la cara otra vez y ha dicho dos verdades: ?estamos en la época más baja de la historia de la fiesta? y ?ahora no hay buenos toreros?, que es más o menos lo que vengo señalando hace años en este Avance Taurino.
Victorino ha dado la cara otra vez y ha dicho dos verdades . ?estamos en la época más baja de la historia de la fiesta? y ?ahora no hay buenos toreros?, que es más o menos lo que vengo señalando hace años en este Avance Taurino. Que lo diga él tiene más mérito porque gana mucho dinero y está en la cumbre. Podía haberse callado y seguir viviendo estupendamente, pero le duele que esto se vaya a  pique. Supongo que cree que criticando se puede arreglar. Lo contrario sería suicida. Otros en cambio afirman que todo está  bien, que la época es buena y que hay toreros extraordinarios. ¿Cuánta gente va a las plazas pese al alto nivel de vida y una economía saneada? ¿Dónde están los toreros buenos?. Quitando a dos o tres, repito : dos o tres, todos los demás estarían hace 20  años de banderilleros o en su casa. Hay algunos que no quieren verlo porque se les acaba el chollo y tendrían que cerrar el negocio. En algunas transmisiones por tv a lo vulgarísimo le ponen la etiqueta de bueno e incluso de excelente, para tapar o porque los pobres no han visto otra cosa y no tienen referencias, con lo que los espectadores nuevos o sensatos, o ambas cosas, replicarán que si esto es lo bueno, conmigo que no cuenten. No se puede negar la realidad porque es muy tozuda.
 
Que estamos en la época más baja de la fiesta, no sólo lo dice Victorino sino la mayoría de los aficionados con los que hablo, algunos presidentes de instituciones o peñas. Y que no hay buenos toreros lo ven hasta los ciegos dándose una vuelta por las plazas. Antes había ? lo  recuerdo otra vez- 8 ó 10 figuras de verdad, 12 ó 14 toreros buenísimos y otra docena de buenos aspirantes. Incluso los segundones tenían más calidad que los de ahora.
 
Cierto que todo es opinable pero los hechos son sagrados. Lo que sí parece claro es que la opinión taurina publicada ?hablada o escrita- es la peor de toda la historia y la que más daño está haciendo al espectáculo en los últimos 30 años. Esto no lo dice Victorino, lo digo yo.


Comentarios

Sin comentarios