Valencia Jueves, 17 de julio de 2008
 

Novillos de Santos Alcalde, muy bien presentados y nobles pero de muy poca fuerza.

Octavio García “El Payo” (de musgo y oro), silencio con aviso en su lote.
Miguel Giménez (de morado y azabache), oreja y oreja.
Miguel Tendero (de grosella y oro), vuelta tras aviso y silencio.

De las cuadrillas destacaron Niño Belén y Antonio Puchol.

Un cuarto de entrada.

El Payo fue cogido por el cuarto y sufrió una cornada con orificio de entrada de cinco centrímetros en cara superior interna del muslo izquierdo a nivel de triángulo de Scarpa, con dos trayectorias, una de cinco centímetros que produce rotura de fibras del músculo basto interno y otra descendente de cuatro centímetros que rompe y dislacera las fibras del mismo músculo de pronóstico menos grave, mientras que Miguel Giménez fue atendido de un varetazo corrido en cara posterior del muslo derecho y glúteo del mismo lado además de contusiones varias de pronóstico leve.


Comenzó la feria con un festejo triunfal en la que el público, entregado de antemano, aplaudió todo y pidió premio para casi todo lo que hicieron los novilleros ante un encierro de Santos Alcalde, de excelente presentación, que tuvo en su poca fuerza el principal -y no pequeño- defecto. Una falta de energía que derivó en una puesta a la contra y a la defensiva que impidió también a sus matadores lucir en mayor medida sus presuntas cualidades.

Con todo, Miguel Giménez logró abrir la puerta grande y convertirse en uno de los triunfadores de esta feria que no ha hecho sino comenzar y que se llevó una oreja por una primera faena en la que abusó de desplazar hacia fuera a un novillo al que instrumentó muchos muletazos y mató de una estocada caída y otra del cuarto tras un trasteo en el que se empeñó en torear en el tercio a un astado repetidor pero que en ese terreno apretaba hacia dentro y terminó echándoselo a los lomos.

Miguel Tendero se hizo aplaudir al torear de capa y supo aprovechar las primeras embestidas de su primero aunque pecó de encimista y supo buscarle las vueltas al sexto, otro astado sin apenas fuerza que se paró y acabó muy pronto.

No tuvo suerte en su presentación en Valencia el mejicano El Payo, que dejó ver sus buenas maneras ante un lote que apenas se sujetaba en pie, siendo cogido por el cuarto al intentar sacar partido de un novillo noble pero sin apenas gas.

Paco Delgado


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