Valencia Domingo, 22 de junio de 2008
 

Novillos de Hnos. Martínez Pedrés, 1º y 3º lidiados como sobreros, muy bien presentados, con buen fondo pero muy escasos de fuerzas. 5º y 6º fueron los mejores.

Guillermo Descals: silencio y silencio tras tres avisos
Luis Miguel “Procuna”: silencio y oreja
Pascual Javier: silencio y oreja

Proverbial atento a los quites de peligro Vicente Cabanes “El Levantino”


La novillada que envió Pedrés a Valencia estuvo tan bien presentada como falta de fuerzas, y tuvo tan buena condición como escasa transmisión. Es cierto que quizá en manos más expertas los astados hubiesen desarrollado mejor condición, lo que no es excusa para que el maestro albaceteño deje de buscar como objetivo prioritario en los tentaderos mayor fortaleza.

De los actuantes fue Pascual Javier quien mejor impresión causó. El valenciano, siempre muy dispuesto, apuntó firmeza y buen gusto, y tiró de raza cuando sus novillos se apagaron.

Empató con él a una oreja el colombiano Procuna, quien con más voluntad que acierto primó la cantidad a la calidad. Dio muchos pases pero pocos tuvieron el temple y la despaciosidad deseable.

El momento más amargo de la tarde lo vivió Guillermo Descals, que escuchó como le sonaban los tres avisos en el segundo de su lote. Después de una faena enfibrada, en la que demostró ser capaz de suplir a base de arrestos y entrega sus lagunas técnicas, enterró una estocada entera que parecía ser definitiva, pero el animal la fue escupiendo lentamente hasta quedarse amorcillado. Además, el novillo se negaba a descolgar, imposibilitando que el torero de Genovés pudiese descabellar. El tiempo fue pasando inexorable hasta que sonó el tercer aviso y el animal fue devuelto a los corrales. A la muerte del quinto Descals salió al ruedo para que Vicente Ruiz “El Soro” le cortase la coleta.

CARLOS BUENO



Comentarios

Comentario escrito por Benito - 30/06/2011
eres un buen banderillero con un buen corazon enhorabuena