Benidorm Viernes, 21 de marzo de 2008
 

Toros de García Jiménez, cómodos, justos de fuerza pero manejables.

El Fandi (de coral y oro), dos orejas y dos orejas.
Manzanares (de rojo y oro), ovación con aviso y ovación.
Cayetano (de blanco y oro), ovación y dos orejas con aviso.

Más de media plaza.


Pese a que fue El Fandi quien mayor número de orejas consiguió, lo más destacado del entretenido festejo que sirvió para abrir la campaña en Benidorm tuvo la firma de Cayetano, que toreó con gusto y cadencia de capa y que si dejó una primera faena armoniosa y de perfecto trazo, con el que cerró plaza cuajó un trasteo en el que brotó la inspiración, especialmente cuando toreó al natural, recreándose y disfrutando con lo que hacía, alargando su labor más de la cuenta por lo que luego le costó matar a un toro que terminó agotado.
El Fandi puso en escena su habitual coreografía banderillera y dio luego mucha fiesta tanto a sus toros como al público que medio llenó el coso bendidormí, aunque también hubo pasajes de interés al torear con la zurda en un quehacer stajanovista en el que hizo de todo, matando, además, con facilidad y contundencia.
Manzanares pechó en primer lugar con el toro de menos gracia de la corrida, soso y parado pero al que sacó muletazos estimables con la derecha. Con el quinto, con el que se lució a la veronica, anduvo estético y templado pero mató tarde y mal.


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