Alicante Sabado, 06 de marzo de 2010
 

Toros de Javier Molina, bien presentados y de juego desigual. Primero y tercero fueron los mejores.

Matías Tejela (de hoja y oro), oreja con aviso y silencio.
Rubén Pinar (de rosa y oro), ovación y palmas tras aviso.
Miguel Tendero (de malaquita y oro), oreja y ovación con aviso.


Comenzó la temporada en la Comunidad Valenciana con una corrida de toros que tuvo como escenario la plaza de Alicante, en cuyos tendidos se vio más cemento del deseado debido al intenso frío y a lo desapacible de la tarde.

Se corrió un encierro de Javier Molina de muy aceptable presentación, sin exageración pero con su seriedad, y de juego muy desigual, destacando los lidiados en primer y tercer lugar.

Matías Tejela se llevó la primera oreja concedida en 2010 en plazas valencianas. Fue por una faena reposada y limpia a aquel buen primer toro de la tarde, un astado que llegó franco y repetidor a la muleta. Cambió el panorama con el cuarto, justo de fuerza y y sin entrega, cabeceando a la defensiva, manseando, descompuesto y sin clase alguna, haciendo imposible cualquier tipo de lucimiento.

Gustó mucho la actuación de Miguel Tendero, que demostró valor y cabeza. Sacó a su primero a los medios, atacando desde el primer momento, anticipándose a las intenciones de su oponente en una labor de series largas y templadas que le valió otra oreja. Pudo salir por la puerta grande tras otra faena de parecido corte a otro buen toro pero sus repetidos fallos con el estoque sirvieron para que trocase la previsible salida a hombros por un aviso que, no obstante, no empañó una muy esperazandora labor.

No tuvo suerte Rubén Pinar, a quien correspondió el lote más desagradable y desagradecido. Derrochó decisión y pudo, incluso, arrancar una oreja de su primero de no haber marrado en el tercio de muerte y tan solo pudo poner decoro en su segundo trasteo ante otro astado andarín y molesto con el que aceptó una especie de forcejeo en el que terminó imponiendo su talento.

Paco Delgado


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