Mucho peligro ha tenido el tercer encierro de las fiestas de San Fermín. Con muchísima gente en la calle, los toros de José Escolar, en su segunda comparecencia en este serial, han protagonizado un encierro largo, unos cuatro minutos, y peligroso, saldado con ocho heridos en un primer parte, uno de ello con una una cornada en el tórax de pronóstico es reservado. Los médicos consiguieron estabilizarlo y la valoración, en principio, era positiva. El resto de traslados se ha producido por traumatismos: cuatro traumatismos craneales y tres traumatismos en miembros inferiores.

El torero sevillano Javier Jiménez, que ayer debutaba en Pamplona, fue el protagonista de la tarde. Tras sufrir dos impresionantes cogidas en su primer turno de actuación, y tras asegurarse de que había matado al toro, fue llevado a la enfermería, donde le apreciaron múltiples contusiones y una fuerte conmoción, pese a lo cuál, el diestro de Espartinas decidión volver al ruedo para lidiar a su segundo toro.