PAGÉS-CANOREA-VALENCIA dio el portazo en SEVILLA despidiéndose con un gracias en las páginas de la prensa. No lo hizo más que regular en los últimos años, no se llevó bien con los maestrantes y la despedida no ha podido ser más seca. Casi tanta como la notita de los maestrantes comunicando el cambio de empresa y olvidando dar el adiós tras 93 años a la empresa titular. Una pena que pasen estas cosas pero en la sociedad desquiciada actual es normalísimo. Antes se decía que había que guardar las formas.